Para nadie es un secreto que Radamel Falcao García fue la figura indiscutible de la Selección Colombia en el trayecto de las eliminatorias a Brasil 2014. El jugador samario consiguió goles decisivos en partidos que afrontó ‘la tricolor’ para clasificar a la cita mundialista. Con Porto de Portugal y Atlético de Madrid alzó títulos europeos y revolucionó el mercado de fichajes al pasar del equipo ‘colchonero’ al Mónaco francés.
Infortunadamente, ‘El Tigre’ de Santa Marta, no pudo asistir a la Copa del Mundo, debido a la lesión de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Es allí donde empieza una carrera contrarreloj y un carnaval mediático para el futbolista colombiano.
La primera parte de la película de los medios fue buscarle remplazo a Radamel Falcao García. El 9 en la dorsal de ‘la tricolor’ fue responsabilidad de Teófilo Gutiérrez. Otros protagonistas fueron Jackson Martínez, Víctor Ibarbo y hasta el goleador de la Bundesliga Adrián Ramos.
Pero nadie imaginó que un mediocampista, el encargado de asistir a los delanteros, iba a ser la gran figura y revelación de Brasil 2014. El nombre, James Rodríguez; cucuteño de nacimiento y formado futbolísticamente en Tolima.
Por un momento la imagen de Falcao se opacó. Los lentes de las cámaras y la vista del fútbol mundial apuntaban al 10 de la Selección Colombia. Bota de Oro del Mundial y artífice del mejor gol del torneo. Poco a poco Radamel era noticia de segunda plana y perdió el protagonismo de los dirigidos por José Pekerman.
Paso siguientes: James Rodríguez fichó para el Real Madrid. Resultado de la buena campaña en tierras del rey Pelé. Allí empezaron los medios a rescatar el terreno perdido por Falcao. Especulaciones, posibles traspasos y la llegada al Santiago Bernabéu fue el pan de cada día. Luego, que en tierras italianas. Además, se pensó que al fin se quedaría en el equipo del principado.
El afán fue propio de ajenos al jugador colombiano. Mientras que el samario se recuperaba de la lesión que lo alejó seis meses de los campos de juego, los diarios deportivos le buscaban equipo. Sonaron el Manchester City, Real Madrid, Juventus y Liverpoool.
Hasta que un equipo impensado y fuera de la baraja de favoritos concretó el traspaso igual de impensado. La trasferencia del Atlético de Madrid al Mónaco le costó al magnate Dmitry Rybolovlev y el club Francés lo cedió por 9 millones al Manchester United.
Todo culminó y los rumores se aclararon. Al parecer, la Liga Inglesa fue el destino final del goleador colombiano. Esperemos que tanto rodeo y especulaciones sean para bien del que supo convertirse en el delantero más certero de los últimos años.
EDWIN GÉLVEZ
Contraluz.CO Sólo Periodismo