El drenaje de aguas lluvias de la ciudad se hace, en su mayoría, a través del Canal Bogotá que tiene un trayecto de algo más de 8 kilómetros y discurre desde el barrio Magdalena hasta desembocar en el río Pamplonita. Pero este, así como arrastra agua, también lo hace con graves problemas que se han identificado hace mucho rato y denunciado ante las autoridades por los habitantes de los barrios vecinos, sin que hasta ahora se hayan resuelto esos inconvenientes.
Por la falta de mantenimiento permanente las aguas se hacen pútridas y malolientes, generando un ambiente malsano, lo cual las convierte en fuente de contaminación. También, sirven de criaderos para zancudos, reconocidos vectores de dengue y paludismo que amenazan a los residentes en áreas cercanas.
Los residuos y las basuras vertidos al canal contribuyen de manera contraria al adecuado funcionamiento de esta obra, que inició la construcción en los primeros años de la década del 60 el siglo pasado; causando, además, inconvenientes en el desagüe de las aguas lluvias. Todo esto sumado le da un aspecto desagradable a lo largo del recorrido.
A lo anterior se une que este canal se ha convertido en morada permanente de gran número de habitantes de calle de nuestra ciudad. Población que crece a diario. Estas personas se concentran al inicio del trayecto, en el barrio Magdalena, y en cercanías de la antigua Cárcel Modelo, en la avenida séptima. Esa presencia es motivo de preocupación de los moradores de esas zonas, especialmente por la inseguridad.
Las promesas de los últimos alcaldes para dar solución a este problema se han oído, pero no se han cumplido. Así, por ejemplo, el 31 de marzo de 2021, el entonces mandatario local anunció: “La Alcaldía de Cúcuta, bajo el liderazgo del ingeniero Jairo Tomás Yáñez, trabaja en el plan para la recuperación integral del Canal Bogotá. El objetivo es lograr su recuperación total, convirtiéndolo en espacio seguro y ambientalmente sostenible, renovado como la columna vertebral de la ciudad”
El actual alcalde Jorge Acevedo prometió en enero la recuperación del tramo que va desde la Avenida Cero hasta la Avenida Los Libertadores. “Un canal Bogotá digno para los cucuteños construyendo un maleconcito bien lindo”. Pero la zona crítica, y que merece mayor atención, no está en los planes del mandatario local y bien valdría la pena que se fijara el objetivo de revertir el estado de cosas que desde hace rato se adueñaron de buena parte del canal.
Tal como está hoy el Canal Bogotá es una vergüenza. Alguien tendrá que ocuparse de la recuperación, pero en toda la extensión, velar por la seguridad de los vecinos y proporcionar mejores condiciones de vida a quienes hoy lo habitan en deplorables condiciones.
JORGE PABÓN L.
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