TAME – Arauca.
Cúcuta y Norte de Santander son ricos en variedad de artes marciales. Yudo, karate, boxeo, taekwondo son los que hacen parte del Sistema Nacional del Deporte. El kiatzu en algún momento quiso meterse por entre una hendija, pero diversas circunstancias lo impidieron. Luego de 16 años de permanencia en la ciudad la Escuela dedicada a la enseñanza de la disciplina desapareció.
- Es un arte marcial colombiano, enfocado en el uso óptimo de técnicas marciales existentes y la formación integral, con gran fuerza en Norte de Santander. Busca mejorar la técnica sobre la fuerza, integra combate, rompimiento y valores. Es descrito como disciplina iniciadora y de crecimiento profesional. (Visión general creada por IA).
El maestro Yeison Marín, creador de esta disciplina marcial, quiere regresar a la capital de Norte de Santander para recoger las enseñanzas esparcidas y retomar el camino. “Hicimos la cuenta y alrededor de 5000 alumnos pasaron por nuestras escuelas”. Esa cifra lo hace pensar que se puede y pronto, seguro, hombres y mujeres se unirán al nuevo proyecto.
- ¿Cuánto tiempo lleva vinculado a las artes marciales y a los deportes de contacto?
Este año cumplo 27 años de carrera marcial y 16 como fundador del primer estilo de arte marcial colombiano Kiatzu.
- ¿Cómo nació la idea de organizar el kiatzu en Cúcuta?
He practicado artes marciales desde los 8 años y he tenido la oportunidad de practicar con maestros de diferentes estilos de artes marciales que desarrollaron en mí una idea de decir el colombiano es gran practicante, pero no hemos tenido estilo propio. Siempre hemos practicado estilos de otros países. Llegamos a Cúcuta con la primera academia de kiatzu, en 2011, consolidamos un gran grupo, formamos 12 cinturones negros y seguimos con expectativas de continuar la formación marcial en Norte de Santander.
- ¿Qué aceptación tuvo este deporte en la ciudad?
Recién comenzamos había gran aceptación entre quienes recibían la inducción, alumnos, padres de familia y directores de colegios. Nos ganamos el respeto y el cariño de los demás estilos y academias. Pero se nos cerraron las puertas en el medio, nos aislaron por no conocer los reglamentos o por celos. Fue un choque para el gremio marcial, porque poco a poco demostramos que éramos integrales y que nuestro objetivo no era ser mejor, sino aprender de ellos a nuestra manera.
- ¿Cuántos alumnos alcanzó a tener?
Hicimos la cuenta y alrededor de 5000 alumnos pasaron por nuestras escuelas, en 16 años. Los alumnos rotan, entran y salen, unos 2000 obtuvieron cinturones, unos siguen activos en este proceso. En la base de datos tenemos los comprobantes de los que estuvieron.
- ¿Qué pasó en los últimos años con la Academia?
En Norte de Santander, con el cambio de administración, los clubes nos vimos obligados a cambiar de lugares de entrenamiento. En algún momento tocó pedir más ayuda del municipio. Siempre se cerraron las puertas o nunca las abrieron. No había espacios para entrenar, si los había nos los daban lejos, y esto hizo que el gremio se redujera y llegamos al punto de decir no continuamos más con este proyecto. Hicimos una pausa debido a la falta de apoyo y de contribución, no económica, de espacios para promover y masificarnos.
- ¿Por qué se fue de Cúcuta?
Tuve que ausentarme un tiempo por el nacimiento de mi hija menor. Entregué las academias a personas equivocadas o que se equivocaron, que vendieron el proyecto, que vendieron la Escuela y la trayectoria a otra Federación y a otro maestro, donde decidieron hacer otro estilo. Fue como un golpe de estado con la Escuela.
- ¿Qué lo animó para volver a las prácticas?
Nos tomamos dos años para retomar las artes marciales, para analizar qué hicimos mal, para mirar qué debíamos mejorar. No nos quedamos quietos, estuvimos inactivos, pero estudiamos, analizamos, mejoramos, entrenamos para volver por la puerta delantera.
- ¿Para dónde se fue con su arte marcial?
Llegamos hace un año a Tame (Arauca). El municipio ha confiado en el proyecto de kiatzu. Nos ha brindado espacios deportivos y nos ha dado apoyo. Conseguimos el segundo lugar en el Open Colombia y el primer lugar en exhibición por escuelas.
- ¿En Arauca ha tenido aceptación, como la tuvo en Cúcuta?
Hemos tenido mucha aceptación. En poco tiempo hemos podido desarrollarnos, nos han ayudado a agilizar procesos. En el municipio (Tame), lo que sea deporte y cultura siempre tendrá apoyo.
- ¿Volvería a la capital de Norte de Santander y bajo qué condiciones?
Claro que sí. Cúcuta es tierra de campeones, es competitiva. Voy a reactivar a Cúcuta y a vincular esas promesas que estuvieron en kiatzu y que tienen el uniforme guardado. Será con la misma esencia para que no vuelva a caerse este proyecto. Cúcuta es la cuna del kiatzu.
- ¿A qué aspira con el retorno a Cúcuta?
A rescatar esas promesas que estuvieron a punto de llegar a cinturón negro. Quedaron varios cinturones avanzados en azul, rojo, verde y saben que en algún momento van a graduarse. De ahí, mirar quiénes serán los líderes.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Entrevista: DAYAN BASTIDAS – Cinturón azul
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