CÚCUTA.- Debido al mal estado en que se encontrada el Paseo Rojo y Negro, en la ciudadela Juan Atalaya, en el 2009 empezó a gestionarse la remodelación y en el 2013 se aprobaron los recursos.
El Departamento para la Prosperidad Social aprobó $ 4950 millones, y la Gobernación aportó $ 150 millones, para un total de $ 5100 millones. La obra es administrada por el Fondo Nacional de Desarrollo (Fonade). El contrato inició en diciembre.
Los trabajos en el Paseo buscan el cambio estructural de la autopista, entrada y salida hacia los Pueblos de Occidente, El Catatumbo, Ocaña, Sardinata y la Costa Atlántica.
El trabajo estuvo dividido en dos etapas:
1.- Verificación técnica. Debido a la complejidad se extendió a dos meses. Terminado el estudio y verificación de la necesidad que tenía la ciudadela Juan Atalaya, se iniciaron las obras en febrero de 2014.
2.- Reestructuración de nueve manzanas con el objetivo de implementar amplios senderos peatonales, arborización, mobiliario urbano, puntos ecológicos, bancas, parques infantiles, ciclorruta e iluminación adecuada y moderna.
“Se va a hacer intervención en la movilidad y espacio público, y se les va a brindar a los habitantes de las comunas 7 y 8 algo parecido a El Malecón”, dijo Jaime Tenjo, ingeniero supervisor de la obra.
Al inicio se estipuló un tiempo de siete meses para la terminación del Paseo Rojo y Negro. Actualmente, se solicita prórroga de dos meses para terminarla, debido a la ocupación ilegal del espacio público.
Algunos vendedores ambulantes de la zona no estuvieron de acuerdo con la remodelación, porque afectaría la economía del hogar. Por lo cual se hizo la gestión con las secretarías de Planeación y de Gobierno del Municipio para llegar a un acuerdo con los habitantes.
Se estableció el plan de acción de la Alcaldía y la Gobernación con los contratistas para brindarles un espacio digno de trabajo que no contraste con la intervención en el Paseo.
En Natilan se tiene previsto implementar una plazoleta de comidas con la intención de mejorar la imagen y el comercio de la ciudadela; además, para brindar un espacio saludable a ciudadanos y vendedores.
La obra no inició en la glorieta de Los Vientos, porque la Gobernación tiene aprobados $ 30.000 millones para el intercambiador vial. Las ‘orejas’ del puente podrían demoler parte de las dos primeras manzanas de cada costado. Por lo cual no se han intervenido otras cuatro.
“Cualquier construcción en esa zona sería dinero perdido, por lo cual se esperará la ejecución y terminación del intercambiador para iniciar la finalización del sendero”, dijo Tenjo, ingeniero supervisor.
CLAUDIA VESGA SILVA
Contraluz.CO Sólo Periodismo