Muchos de esos que hoy felicitan a los periodistas son los mismos que los amedrentan cuando denuncian o informan. Los periodistas son buenos cuando sirven a sus intereses y malos cuando se rehúsan a ser pieza de esas mafias que apocan al Estado y a la sociedad.
Da asco ver a muchos de esos que amordazan a los comunicadores enviando saludos y felicitaciones. Son como el buitre que acecha y picotea.
Ser periodista está más allá de eso… Está en la inquietud por saber a quién beneficia o a quién afecta lo que informamos. Cuando esas preguntas llegan, no se traga entero se protege a la comunidad y se desenmascara la corrupción.
Así que esas felicitaciones, muchas de ellas, llegan con beneficio de inventario. Al final pareciera que el buen comunicador es aquel que es fiel a su pluma, a su pensamiento, a su propuesta, sin importar cuántos insultos lleguen porque en este tema, como en otros, decir la verdad ofende, porque esa verdad es solo eso y por eso “duele”.
Buen día a todos esos que verdaderamente se sienten y actúan como periodistas y no a esos que solo mercadean con la información.
JUAN RICARDO GÉLVEZ
Contraluz.CO Sólo Periodismo