CÚCUTA.- El chaparrón de cinco horas, colapsó a Cúcuta, este lunes de pascua. Cientos de vehículos transitaron en medio de calles convertidas en lagunas. Esto demostró que cada aguacero que cae sobre la capital nortesantandereana pone en evidencia la vulnerabilidad de la ciudad en materia de alcantarillado.
En la zona céntrica existe el alcantarillado combinado, concebido antes de 1960, para trasportar las aguas negras y las aguas lluvias. Más de medio siglo lleva la ciudad con la misma estructura y pese al crecimiento de la población no hay un proyecto que camine hacia la solución.
Decenas de administraciones han pasado por alto la importancia de gestionar planes que apunten al mejoramiento del alcantarillado obsoleto, que con cada llovizna deja ver el mal estado.
Los funcionarios de esta administración y de las pasadas han ignorado el Plan Maestro para resolver este problema. No se pueden esconder la negligencia y la falta de civismo de los ciudadanos, que tienen sumergida a Cúcuta en la suciedad.
Entonces ¿quién es el responsable? Los cucuteños en su mayoría culpan a la Alcaldía. Sólo uno de 10 se hace responsable. Guillermo Castro, vendedor ambulante, dijo que “somos culpables todos. Pero existe una autoridad que avala los proyectos y es necesario que se piense en eso. Nosotros, abajo, solo podemos quejarnos. Ellos tienen la plata. Que la inviertan en la ciudad”.
Los puntos críticos cuentan con gestión de análisis para mitigar el daño. Pero no es suficiente. Las lluvias continuarán y las calles transitables seguirán inundadas, a falta de un proyecto que genere mejorías.
En la periferia se tienen detectados los puntos neurálgicos, que colapsan con cada aguacero:
1.- Tucunaré. Las viviendas se derrumban porque están construidas sobre terrenos no aptos. Ayer, los deslizamientos afectaron cuatro casas.
2.- 28 de Febrero. La vía está abierta y amerita un estudio técnico para evitar una tragedia. En la parte superior las conexiones fraudulentas al acueducto causan daños que repercuten en el terreno.
3.- Subida de Las Chiveras. El represamiento es constante y las desgracias han estado a la orden del día.
4.- San Rafael. El problema de este barrio, generado en el cerro, tuvo el mayor impacto en diciembre. Varias casas cedieron y provocaron alarma entre la comunidad.
5.- San Luis. Las inundaciones afectan a los habitantes de la parte inferior del barrio, que recibe el agua que baja de La Libertad.
LAURA SERRANO
Estudiante de Comunicación Social
Universidad de Pamplona
Campus de Villa del Rosario
Contraluz.CO Sólo Periodismo


