CÚCUTA.- Cierto día, cuando el mundo salía de la pandemia, el cucuteño Edisson Castillo detuvo el tiempo por un momento para pensar qué haría en el futuro. Y le surgió la idea que lo ha llevado a vivir feliz en medio del oficio que desconocía y que hoy define como el ideal. Es barista.
Para contar la historia completa se remonta al instante en el que el padre compró una finca en Durania, municipio de Norte de Santander. Se autodefine como integrante de la tercera generación caficultora de la familia. Comenzó el proceso del cultivo del grano y aprovechó el que había en el predio.
Cuatro años atrás, vio la oportunidad para dejar que el sueño de tener una tienda de café se convirtiera en realidad. El desconocimiento del negocio lo detenía y no le permitía dar el paso de despegue. También, se juntaron el miedo y los peros humanos para atarlo a la rutina cotidiana.
Un día, cuando el Covid 19 mermó en intensidad y permitió a la humanidad volver a la normalidad, tomó conciencia de la necesidad de asumir retos y hacer lo que estaba al alcance de las manos. Pensó en qué podría perder si se lanzaba a darles rienda suelta a los pensamientos. Concluyó que solo perdería tiempo, porque la materia prima crecía en las hectáreas paternas.
Y del arrojo surgió la empresa que hoy gana espacio y adeptos en el ambiente cafetero regional y nacional, con proyección internacional. No fue fácil, pero tampoco fue imposible. Comenzó a comercializar café. El nombre de la marca se pensó en inglés, Durania’s Coffee, para dar una imagen global y penetrar mercados del exterior.
- El 20 – 21, fue un año en el que se aprendió mucho. En diciembre, tenía venta como de 30 libras de café a una amiga. Me quedaron unas 80 libras y empezó el trabajo de márquetin con lo que tenía en las manos.
El 2022, llegó bendecido. Participó en la feria de cafés especiales, en Cúcuta. Esa actividad le dio la oportunidad de acercarse al barismo. Reconoció que el camino emprendido era el cierto. Se inscribió en el Sena para aprender “la técnica de preparar bebidas a base de café, especialmente expreso, y el conocimiento profundo del grano”. (IA).
El primer estand para exhibir los productos lo montó en la guantera del taxi que manejaba. Los pasajeros se interesaban por la mercancía, preguntaban precios y compraban. Cambió de vehículo y de vitrina. Exponía las bolsas de libra y las botellas de crema de whisky. Los usuarios del servicio escuchaban las historias y terminaban convencidos.
- A mí esto no me cansa. El trabajo es fuerte, pero me apasiona. Todos los días me quiero levantar y correr para llegar a la tienda. Me gusta estar en la finca, para estar pendiente de los procesos de beneficio y secado, y ayudar a coordinar la materia prima para ofrecerla aquí.
El aprendizaje no se detiene y avanza al ritmo que la vida le depara. En ese devenir piensa en que la cuarta generación de los Castillo le tome el gusto al café y asuma las riendas de la finca, la tienda, la marca, la caficultura, y valore el legado que se ha formado con los años.
¿Qué es ser barista?
- Es ser un profesional en bebidas de café. Se encarga de las preparaciones con café. Además, aprende de la calidad del grano en la parte de captaciones. Conoce los procesos desde la siembra de la semilla. Debe saber trabajar con la materia prima.
Edisson muestra seguridad al hablar de los engranajes que hacen parte del café. Primero, cultivo, beneficio y secado en la finca. Segundo, el tostador debe ser profesional en el oficio. Tercero, el barista, que tiene amplios conocimientos acerca de la preparación. Si uno de los escalones falla, el producto final no llegará al consumidor con la calidad requerida.
Enumera los métodos existentes para la preparación del café y sacarle el mejor provecho para realzarle el sabor, la acidez, el cuerpo, o hacer ajustes en el molino. El barista cierra o abre la molienda, cambia la temperatura del agua, está pendiente del tiempo de preparación. En definitiva, el barismo es un arte.
Cúcuta está poniéndose a la altura de otras ciudades en cuanto al conocimiento y aprecio por el café. Aunque es difícil cambiarle la cultura a la sociedad acostumbrada a tomar café como siempre se ha servido a la mesa. También, hay que cambiar el hábito de consumirlo con azúcar o con panela. Estos tipos de granos no necesitan endulzarse.
Además de las presentaciones que aparecen en la carta, Edisson ha experimentado con otras bebidas basadas en café. Una es la crema de whisky, y de tanta prueba – error, durante un año, dio con la fórmula y es uno de los productos que ofrece en la tienda.
- Después, hicimos el licor de café y chocolates rellenos de dulce de café que preparamos. Todo lo que se vende aquí, es con café del nuestro.
En el estante están las bolsas de una libra. La calidad se diferencia por el color de los empaques.
¿Cuánto tiempo dura el proceso desde la semilla hasta la bolsa?
- Por lo menos tres años, sin recibir (dinero), solo invierta. La Federación aporta semillas, o pueden conseguirse por fuera. Es un proceso bonito. De todo lo que he emprendido en mi vida estoy feliz, dichoso y gustoso con la caficultura.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Contraluz.CO Sólo Periodismo



