En 30 años de existencia, el oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sido objeto de 1293 actos ilícitos, entre los que destacan los atentados y la instalación de válvulas para el hurto del crudo, por parte de grupos al margen de la Ley. En las tres décadas de operaciones ha trasportado de 1445 millones de barriles de crudo.
El campo petrolífero, descubierto por Occidental Petroleum Corporation en 1983, está localizado en Arauca, cerca de la frontera con Venezuela. A raíz de la producción Colombia se convirtió en exportador de petróleo, después de mucho tiempo como importador.
Lleva el nombre por el Caño Agua Limón, uno de los brazos de la cuenca del río Arauca. Desde el yacimiento, el trayecto comprende 780 kilómetros hasta Coveñas (Sucre). El oleoducto es propiedad de Cenit y es operado por la Vicepresidencia de Transporte y Logística de Ecopetrol. Tiene una extensión de 773,94 kilómetros y atraviesa 33 municipios, 253 veredas de Arauca, Boyacá, Norte de Santander, Cesar, Magdalena, Bolívar y Sucre.
Pese a las dificultades de orden público, el sistema ha contribuido con el mejoramiento de la calidad de vida de las zonas por donde opera. La inversión social acumulada llega a los $ 148.000 millones, reflejados en electrificación rural, infraestructura vial, proyectos productivos, mejoramiento de instalaciones educativas y de vías terciarias, fortalecimiento de organismos de socorro y proyectos de masificación de gas, entre otros.
Alrededor de 2000 obreros, técnicos y profesionales participaron en la construcción del sistema, que tiene una capacidad de trasporte de más de 200.000 barriles diarios. Tiene estaciones de rebombeo en Banadía (Saravena – Arauca), Toledo (Norte de Santander), Samoré (Norte de Santander), Orú (El Tarra – Norte de Santander) y Ayacucho (La Gloria – Cesar).
Caño Limón cambió las perspectivas económicas de Colombia. A principios de los 80, el país afrontaba situaciones conflictivas por el manejo cambiario, las exportaciones habían caído sustancialmente y el déficit fiscal afectaba las finanzas del Estado.
En 1995, la firma Booz Allen & Hamilton concluyó un estudio sobre el impacto económico de Caño Limón. Más allá del significativo hecho de que el país recobrara la capacidad exportadora, permitió una rápida recuperación de la economía, después del programa de ajuste de 1987.
El manejo económico de la bonanza petrolera evitó que se presentaran síntomas del mal holandés (no hubo una gran entrada de divisas a la economía del país a pesar de las exportaciones).
Foto: bancaynegocios.com
Nota preparada con apoyo de https://es.wikipedia.org
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