El fútbol vive por estos días su máxima expresión en el campeonato mundial que, por primera vez, organizan tres países y cuenta con 48 equipos repartidos inicialmente en 12 grupos. A medida que avance el torneo quedarán en el camino las selecciones con menores posibilidades de llegar a instancias finales. Confiamos en una muy buena presentación de nuestra selección Colombia.
Este deporte ha tenido, a lo largo del tiempo, transformaciones en la reglamentación, la táctica y, más recientemente, la implementación de ayudas tecnológicas. Apareció el VAR para revisar las jugadas y hacer más justa una sanción. Agregado a esto, los árbitros son portadores de micrófonos, audífonos, cámara de video y receptores de señales que les avisan si el balón traspasó la raya de gol.
Los uniformes han cambiado en forma y diseño. También, ha cambiado la terminología alrededor de este deporte, de la cual hacen uso, principalmente, narradores y comentaristas en radio y televisión. Otros, corren por cuenta de los entrenadores y se han extendido al público que los usa para estar en consonancia con las nuevas tendencias. Las expresiones en el idioma inglés desaparecieron. En el campo de juego ahora hay extremos, interiores, carrileros y pocos delanteros.
Entre estos nuevos términos hay algunos que destacan como antinaturales. Así, por ejemplo, se habla una pelota ancha, pero esa no se deforma en ningún momento porque dejaría de ser redonda y dificultará el manejo. A cambio, debería decirse que el pelotazo se fue lejos y no llega al destino, tal vez que se acerca a la línea que demarca el campo de juego. Determinado equipo muestra en el desarrollo del partido el juego vertical, no se puede jugar así, sería hacia arriba. En cambio, debería hablarse del juego hacia adelante, ofensivo o frontal.
Frecuentemente, se oye que los partidos no se analizan, se leen. Es como si fueran un libro, solo que las palabras y las frases se mueven mucho, cambian de posición de manera constante, difíciles de leer. Aunque no todo ha cambiado, los palos del arco siguen siendo palos, a pesar de que ahora son tubos metálicos.
Abrir la cancha es también una expresión que entró en uso para decir que las acciones del partido se desplacen hacia los costados, más que por el centro del campo. En sentido estricto, no se puede abrir la ancha, es estática y demarcada. Tal vez en el mismo orden se ha fabricado la expresión jugar por afuera, lo cual no deja de ser un contrasentido porque sería después de las líneas laterales del campo de juego y cuando la pelota traspone ese límite no hay juego, da lugar a un saque desde la banda. Es usual la frase descarga el balón, en vez de soltarlo o dar un pase.
Otra frase de los narradores, para terminar, recuerden que el partido no se acaba hasta que se acaba. Pitido final.
J.O. PABÓN
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