CÚCUTA No hay cuerdas, tampoco campana que marque el comienzo de la pelea; menos, joven que anuncie el siguiente asalto, ni árbitro que ordene chocar los guantes, ni jueces que anoten los puntos. Solo hay un espacio amplio, varios jóvenes, un entrenador, pocos espectadores y gotas de sudor esparciéndose por …
Leer Más
Contraluz.CO Sólo Periodismo