CÚCUTA.- ‘Entre gustos no hay disgustos’, cada quien tiene su identidad y busca encontrar la mejor apariencia. Ese es el caso de los hombres en Cúcuta, que para lucir mejor recurren, en su mayoría, cada 15 días a barberías y peluquerías para definir el corte de cabello que desean.
Existe variedad de cortes, según la personalidad del individuo. Si lo que se desea mostrar es seriedad se recurrirá a los cortos y si se quiere dar a conocer una actitud relajada optará por uno largo. Los hay también medios, de colores e incluso con forma de animales, lo cual puede parecer raro para algunos, pero arte para otros. Hay quienes eligen tener la figura de una iguana en la cabeza.
Mediante los estilos que emplean, los hombres buscan establecer una imagen que los identifique del resto o trasmitir algún tipo de sentimiento. Rudeza, frialdad, juventud, poder e independencia son las actitudes con las que se pueden identificar al momento de elegir qué hacerse en el cabello. Esto hace que se sientan seguros. “Este tipo de cortes depende de la personalidad, o de estereotipos de futbolistas, cantantes y personalidades. No se puede hablar de un problema psicológico, simplemente se trata de gustos”, dijo Jonattan Zapata, docente de psicología de la Universidad de Pamplona.
Las barberías son punto clave en este asunto. Incluso, más que una peluquería común, pues allí se tiene un concepto más varonil al momento de peinar a un hombre. En esos establecimientos se piensa que son solo para mujeres y que los hombres deben tener su espacio. Hace algunos años, en Cúcuta existían pocos lugares en donde se prestaba la totalidad de atención a los varones. Las barberías eran atendidas por adultos que tenían clientes fijos, con un único corte.
Los barberos en la ciudad han emigrado de Cali o Cartagena, o Venezuela. En los negocios se evidencia, desde el primer vistazo, el esplendor del origen. “Las personas de color hacemos mejor el trabajo. Aquí no había estos negocios. Las barberías las trajimos nosotros de Cali”, expresó José Ochoa, caleño que labora en la ciudad. Con el paso del tiempo, estos lugares se han adaptado a la época y a las nuevas costumbres. Antes, eran sitios sobrios con un par de sillas, espejo grande y las máquinas e implementos necesarios. Ahora, son espacios llamativos con música de diferentes géneros. Incluso, ofrecen servicio de tatuajes.
Hoy, no solo son atendidas por adultos con estilos únicos; al contrario, en el mercado se encuentran jóvenes con creatividad y variedad de cortes. Esto ha hecho que los adolescentes tomen interés por acudir a las barberías con frecuencia y si es posible tener un estilo de corte diferente cada vez que la visita.
Según los barberos, hay diferentes métodos para aprender a cortar cabello. “Aprendí en la calle. Ahí se adquieren la experiencia y la técnica que no se va a conseguir en un curso”, dijo Ochoa. Su compañero Jean Carlos, venezolano, afirmó que este arte se consigue en la academia, en donde se mantiene el mismo concepto, pero se emplea con diferentes destrezas.
El precio varía según del corte que se elija. Puede ser tan solo bajar el volumen del cabello o, como en algunos casos, dibujar un rostro en la parte trasera de la cabeza. La técnica requiere de paciencia, talento y esfuerzo, porque crear detalles en esa zona no es tarea fácil.
Existe variedad de nombres para los estilos de peinados. Están el alemán, el siete, el paisa, los cuadros, el degradado o desvanecido, entre otros. El más solicitado por los clientes es el alemán, que tiene origen en la época Nazi, cuando los soldados para dar el voto de fidelidad se hacían ese corte, consistente en el degradado de las partes laterales de la cabeza, dejando el cabello del área superior largo y grafilado. Para el toque final se agrega una línea delgada al costado que se prefiera.
Los clientes llegan a la barbería con la intención de lucir algo distinto. Allí es cuando el estilista o barbero, con las máquinas de bordes filosos, dejan volar la imaginación para satisfacerlos. “El corte que necesita el cliente es el corte que uno le hace”, comentó Andy Escalona, barbero venezolano. Anteriormente, los hombres no se preocupaban por la imagen personal, porque era visto como un acto poco masculino. En la actualidad, es diferente. La presentación incluye el corte de cabello.
“Mi corte refleja lo que soy. Una persona libre y relajada. Es mi estilo y es lo que quiero mostrar al mundo”, comentó Daniel Fernando Celis, quien dejó en claro que en un simple corte de cabello se pueden manifestar grandes sentimientos.
NICOLT CUÉLLAR y ANDERSON DONADO
Estudiantes de Comunicación Social
Universidad de Pamplona
Campus de Villa del Rosario
Foto: Especial para www.contraluzcucuta.co
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