A 31 de diciembre de 2019, se detectaron 154.000 hectáreas de coca en Colombia, lo que significa una reducción del 9% respecto a las 169.000 ha detectadas en 2018; esto confirma el quiebre de la tendencia al incremento iniciada en 2014.
Esta tendencia es el resultado de las reducciones que se evidenciaron en los departamentos de Caquetá (- 62%), Antioquia (-29%), Nariño (-12%), Bolívar (-7,5%) y Putumayo (-5%). Que no fueron contrarrestadas por los incrementos, principalmente en Norte de Santander (24%) y Valle del Cauca (82%).
La coca en parques nacionales bajó 14%; sin embargo, los parques La Macarena, Catatumbo- Bari y Nukak suman cerca de 3.600 ha de coca. La coca aumentó en las zonas de amortiguamiento de parques, principalmente en Norte de Santander donde se amenaza el parque Catatumbo – Barí.
Tal como sucede desde 2015, la coca sigue concentrándose en zonas históricamente afectadas conformando enclaves productivos en donde se crean condiciones propicias para la producción de hoja de coca, su transformación a base o clorhidrato de cocaína y su posterior tráfico a centros de consumo en Colombia y el exterior. El Catatumbo (Norte de Santander) es uno de Los principales enclaves productivos.
Entre las diferentes categorías territoriales establecidas en la Política Ruta Futuro, dos presentaron incremento promedio del 4,8 %:
1.- Las zonas de alta densidad de coca que aumentaron, principalmente, en Norte Santander, Cauca y Antioquia
2.- Las zonas de frontera, principalmente, en Putumayo y Norte de Santander.
De las 12 categorías propuestas por Ruta Futuro, el 48 % de la coca detectada en 2019 se concentra en tres de estas categorías:
1.- El 18 % de la coca se encuentra en zonas de Reserva Forestal que corresponden a zonas de manejo especial, localizadas principalmente en Norte de Santander, Bolívar y Nariño.
2.- El 16 % de la coca está en tierras de las comunidades negras; la gran mayoría de la coca bajo esta categoría se encuentra en el departamento de Nariño.
- El 14 % de la coca se encuentra en la zona de interés estratégico bajo la categoría de integración productiva. Putumayo y Norte de Santander tienen cerca del 58 % de la coca bajo esta categoría.
Los estudios desarrollados por Unodc y el ministerio de Justicia y del Derecho, confirman que se requieren estrategias que se adapten a las condiciones del territorio y al “momento”.
1.- Integración de la población no infractora en el marco de beneficios de los procesos de sustitución
2.- Recuperación del control territorial y sostenimiento de la seguridad en el territorio incluyendo el fortalecimiento de la institucionalidad local
3.- Impulsar procesos de construcción de la memoria histórica, de recuperación cultural y de tradiciones
4.- La reapropiación del territorio por medio de metodologías que permitan a los habitantes retomar prácticas que históricamente les han permitido la generación de medios de vida menos abundantes que los que proporcionan los cultivos de coca, pero que tienen como contraprestación la posibilidad de mejorar su calidad de vida y construir opciones de desarrollo.
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