CÚCUTA.- En un rincón de la Quinta Teresa un grupo de víctimas del conflicto armado montaron los puestos de exhibición de los productos que elaboran para subsistir. Hay desde elegantes vestidos de novia hasta lencería. De una mesa a la otra se pasa por entre confecciones, yogures, tónicos, jabones, cosmética natural mermeladas endulzadas con Stevia y delantales doble faz.
En cada puesto de venta está una mujer con una historia diferente, pero que confluyen a la misma fuente, el desplazamiento por la violencia generada en Norte de Santander por los grupos armados ilegales. Quizás por la adrenalina que produce el estar en ese lugar, pareciera que han olvidado el sufrimiento. Sin embargo, una de ellas recuerda que “ser víctima es muy duro”.
GUERRERA LUCHADORA
María Quintero es víctima desde el 2002. Hoy, se considera guerrera y luchadora. En el arte de la confección, que practica desde los 11 años, encontró el aliciente para seguir adelante. Diseña y hace vestidos para novias y de primera comunión, trajes masculinos para diversas presentaciones en sociedad, ropa fina de noche y muchas otras prendas.
El deseo para el futuro es continuar en el emprendimiento. “No me quiero quedar con la unidad, deseo tener una boutique y llenarla con mercancía” elaborada con sus manos para venderle al público. Como víctima, un día recibió $ 250.000, cuando declaró. Al comienzo le daba miedo hablar y se ocupó con el trabajo y el hogar. Es desplazada de la vereda Miraflores (Convención)
SUEÑA CON TENER EMPRESA
Elizabeth Ramírez hace parte de la mesa departamental y es coordinadora de la mesa municipal en San Cayetano. Es víctima de desplazamiento y en función de carisma procura porque otros también consigan bienestar. “Hay muchas víctimas que están ingresando a la Mesa y no tienen claro la Ley 1448”. Como representante los ayuda para que reciban las ayudas. “Nos ha ido bien y las administraciones nos atienden bien”.
Su emprendimiento es de yogures caseros de diferentes sabores y tamaños. La idea es conformar una empresa para generar empleo..
EMPRENDIMIENTO DJ
Doris Janeth Jerez produce tónicos de romero, antiestrés, relajante muscular que ayuda para la circulación de la sangre. Hace jabones para cada tipo de piel. Los hay de café, sábila, avena o arroz. Todos están enfocados en el rejuvenecimiento. En el apartamento acondicionó la cabina para hacer masajeterapia, limpieza facial y termoterapia. “Ahí atiendo a la clientela”. Es víctima de desplazamiento forzado en Huila.
COSMÉTICA NATURAL
Natalí Bernal y su hermana crearon la firma Coco y Miel, especializada en cosmética natural. Los productos surgieron de la idea de tener un mundo libre de químicos, impulsadas por los hábitos que llevan en la vida. “Decidimos hacer una marca con la que pudiéramos transmitir esta manera de vida a otros”.
El objetivo del emprendimiento es manejar el tiempo e incluir a otras víctimas mediante la generación de empleo. “La producción la hacemos en nuestra casa. Hasta el momento somos las dos y queremos que la empresa sea más grande”. Todo es esterilizado y con la manipulación adecuada para obtener un producto ciento por ciento natural.
Las hermanas Bernal, cucuteñas de nacimiento, son víctimas de desplazamiento y de la violencia. “Nos desplazamos, pero retornamos después de mucho tiempo. Tuvimos que irnos para Tunja. Como hermanas siempre han estado unidas, a pesar de lo sucedido.
BUSCA SOCIOS QUE QUIERAN INVERTIR
José de Jesús Villamizar es víctima de desplazamiento forzado en Tibú. Durante dos años trabajó en el estudio del emprendimiento ciento por ciento de productos naturales. En diciembre último dio los resultados esperados y desde entonces trabaja en la elaboración de café, mermeladas endulzadas con Stevia y cacao.
Hoy, la gente lo conoce, lo busca y le compra. La intención es llevar los productos a nivel de agroindustria para cultivar, procesar y comercializar. “Estoy buscando socios que quieran invertir en el emprendimiento”. La fábrica está en Los Patios.
DESESPERACIÓN E INSPIRACIÓN
Anyul Teresa Barbosa viene desde El Catatumbo, vereda Cartagenita (Convención). En víctima de desplazamiento forzado. El emprendimiento ha sido un aliento y una fuerza para tantos hechos ocurridos, que no se olvidan. “Es difícil ser víctima”.
En un momento de desesperación encontró la inspiración y con ayuda de la máquina de coser comenzó a trabajar. No ha asistido a capacitaciones ni nadie la ha enseñado. Los productos los imagina, consigue los materiales y los elabora. Sobre la mesa hay lencería, sábanas, cortinas, juegos para decorar la cocina, forros para licuadora y delantales.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
rafaelpabon58@hotmail.com
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