CÚCUTA.- La Cancha Toto Hernández, para unos, o el Coliseo Toto Hernández, para otros, tiene nueva cara. Veinte meses bastaron para la remodelación del templo del baloncesto en Cúcuta. Se necesitaron $ 2200 millones para las obras que devolverán a los aficionados el escenario con cubierta, silletería, maderamen, anillo de iluminación y planta eléctrica.
La historia de la Toto comienza en 1943. Han pasado muchos años desde la compra de la hacienda ‘La Garita’. De esos tiempos vividos quedan recuerdos de los trabajos inconclusos, la suspensión de la construcción, la promesa del Gobierno por recuperar el campo deportivo, la inauguración y el cambio de nombre.
Las remembranzas de cada momento aparecen para revivir los esfuerzos de varias generaciones por tener un escenario digno, como el que se levanta imponente en el barrio Lleras, junto al estadio General Santander. En ese recorrido surgen imágenes vitales para la materialización de una idea y la puesta en marcha de un proyecto.
En julio de 1945, empezó la construcción la firma de ingenieros ‘Pérez y Faccini’. En junio de 1946, se suspendió la obra, a pesar del adelanto en cimientos, acueducto y alcantarillado, muros para la tribuna occidental y plataforma para la cancha.
En 1953, el general Gustavo Rojas Pinilla, en visita oficial a la ciudad, ordenó al gobernador Gonzalo Rivera Laguado reiniciar la construcción de la cancha. Se utilizaron los planos originales y en 89 días se levantó el coliseo que llevó el nombre del presidente Rojas Pinilla. Al frente de los trabajos estuvieron los arquitectos Francisco Escovino y José Vicente Diago. Colaboraron los obreros de la Secretaría de Obras Públicas.
En diciembre de 1953, se inauguró el campeonato nacional y desde entonces Cúcuta tomó el remoquete de ‘la ciudad basquetera de Colombia. En 1957, en memoria del basquetbolista y aviador Toto Hernández, se renombró el coliseo. Desde entonces los cucuteños tienen la Cancha Toto Hernández.
Ahora, el gobernador William Villamizar, al entregar la remodelación que inició su antecesor Edgar Díaz, trazó dos metas deportivas para la ciudad:
1.- Ver de nuevo en Cúcuta partidos profesionales de baloncesto
2.- Ver al equipo profesional de la región coronado como campeón del torneo nacional.
“Le estamos apostando a que la capital nortesantandereana sea nuevamente la ciudad basquetera de Colombia, como lo fue en aquellas épocas en la que era sede de grandes eventos deportivos en esta modalidad”, dijo Villamizar Laguado.
El Coliseo, insignia del deporte de la cesta en Norte de Santander, cambió la cubierta por una con mejor acústica, con láminas que disminuyen la temperatura en el interior. El escenario quedó adecuado para la práctica del baloncesto y del voleibol. Las tribunas tienen silletería para 2548 asistentes.
El Instituto de Deportes de Norte de Santander (Indenorte) será el encargado de administrar el coliseo.
Foto: PRENSA GOBERNACIÓN
Contraluz.CO Sólo Periodismo