CÚCUTA – Cuatro nuevas víctimas del conflicto armado, mediante la representación de la Unidad de Restitución de Tierras, dirección territorial Norte de Santander, recuperaron el derecho de propiedad sobre predios que a causa de la violencia daban por perdidos.
En concordancia con el pronóstico que cada vez la Ley 1448 de 2011 daría más y mejores resultados, y en cumplimiento del lineamiento que la describe como una norma gradual y progresiva, es mayor el número de fallos que devuelve la tierra arrebatada a desplazadas en el departamento.
En el 2014, juzgados de Cúcuta especializados en restitución de tierras han emitido cuatro fallos en materia de tierra disputada mediante solicitudes de quienes se han considerado legítimos propietarios.
En el primer fallo, proferido recientemente, la justicia, luego de 10 años de desplazamiento, reconoció el derecho a la restitución a un discapacitado víctima de amenazas de un grupo armado en un barrio al occidente de Cúcuta. Exhortó a la Unidad de Restitución de Tierras a evaluar las condiciones del bien a restituir con respecto a la actividad de la zapatería, labor que ejerce el beneficiado de la sentencia. La condición de discapacitado con dificultades para la movilidad fue tenida en cuenta como factor preferencial para el manejo del proceso.
El segundo caso, corresponde a la primera sentencia sobre restitución de tierras en Norte de Santander que ordena la compensación monetaria para la opositora dentro del proceso de restitución adelantado. El fallo representa un adelanto en la implementación de la Ley 1448 de 2011 en el departamento y demuestra que existen garantías para aquellos que han adquirido de buena fe predios despojados o abandonados forzosamente por la violencia.
Los hechos se remontan a 1996. El beneficiado con la sentencia –una mujer cabeza de hogar cuyo caso fue priorizado al poner en práctica el enfoque diferencial– habitaba un predio urbano en el barrio San Luis, en Cúcuta, lugar que tuvo que abandonar junto a la familia tras amenazas de alias ‘Camilo’, comandante paramilitar del Bloque Catatumbo con injerencia en Norte de Santander.
Tras años de precario trasegar a causa del desplazamiento sufrido, y luego de que el inmueble fuera rematado por una entidad bancaria, la víctima del conflicto armado se cobijó a la Ley 1448 y fruto de ello es hoy la restitución ordenada.
El fallo proferido tiene en consideración la calidad de compradora de buena fe exenta de culpa de la persona que, desconociendo el hecho victimizante, adquirió el predio de manera legítima, razón por la cual se le adjudica una compensación según el avalúo del bien.
Otros dos fallos completan las buenas noticias para las víctimas de despojo o abandono forzado en Norte de Santander, al ser ordenada la restitución de dos predios a reclamantes de tierra, afectados por el conflicto.
En el primer caso la justicia devuelve una parcela en Tibú a una familia que en el 2002 abandonó y luego vendió por amenazas de grupos paramilitares.
De la sentencia destaca la orden de desarrollar un proyecto productivo para la familia beneficiada, el ingreso a subsidios de programas encaminados al mejoramiento de vivienda y educación, y el alivio de pasivos para el predio objeto de restitución.
El último de los fallos emitidos en Norte de Santander corresponde a un predio y un lote ubicados en El Zulia. El municipio es el tercero en el departamento en el número de solicitudes presentadas ante la Unidad de Restitución de Tierras, lo que demuestra que fue uno de los más golpeados por el conflicto armado.
Una familia, objeto de desplazamiento forzado por parte de la guerrilla a principios de 1997, abandonó el predio, que resultó invadido por un tercero que lo usufructuó desde entonces. Hoy, un juzgado restable a estas víctimas y les devuelve la propiedad.
Teniendo en cuenta las recientes decisiones del accionar de la justicia en Norte de Santander, el proceso de restitución de tierras alcanza en el departamento 155 hectáreas y 6707 metros que pasarán a manos de los propietarios.
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