1.- Si la noción de desarrollo y la visión de perspectivas de toda sociedad se aprecian, miden y proyectan por los hechos, y estos son de atención, cuando revelan sus características con índices, estimativos y promedios de significación, al confrontarlos con los resultados que han obtenido los pueblos y las organizaciones de mayor relieve del planeta, bien valdría penetrar sobre la estructura funcional y operativa de nuestra sociedad, que con sus actos, gestiones y conductas representa al hombre y mujer de esta frontera. Y, bien sea por el lado o parte de Colombia o por el que sintetiza, representa y define a Venezuela.
Y si lo anunciado es importante e interesante, porque el enfoque, recuento de datos y la respectiva evaluación y análisis se hacen y cumplen dentro de claros y demostrables actos de honestidad y responsable valoración de realidades y proyecciones, podríamos comprender y realmente conocer lo que acontece y los grados y los porcentajes que revelan indicadores y promedios, en los diferentes grados, núcleos y estamentos que componen e integran nuestro desenvolvimiento socioeconómico y político.
2.- Ese análisis y pormenorizado examen nos está haciendo falta, porque nuestros datos y registros estadísticos exigen mayor particularización y un penetrar más a fondo, de lo que se capta a nivel superficial y sin una valoración de las causas, motivos y factores, que han incidido y viene provocando las alteraciones que se experimentan. Y que en lo puramente mercantil y central en Cúcuta se refleja en los avisos de ‘Se vende’, ‘Se arrienda’ o en los porcentajes de descuento en las compras que sintetizan el grado de afección y de debilidad del mercado fronterizo. Y, todo esto sin aludir a proyectos e iniciativas, que no han sido respaldadas, ni apuntaladas –como debiera ser y ahora, vienen desfalleciendo, sin dolientes y sin la elemental atención de las autoridades, como es el caso y la triste respuesta hacia La Zona Franca, ante el más increíble, generalizado y mayúsculo desinterés y apatía.
3.- Lo que está ocurriendo en la frontera – a lado y lado – es delicado y de perspectivas serias, complejas y graves, porque si bien las causas primarias difieren y se acentúan más, según la calificación y desenvolvimientos el desempleo y el incremento de la informalidad, ante la necesidad del rebusque y la carencia de planes, programas y proyectos, que contrarresten, incentiven y superen los efectos del contrabando y el escaso o reducido proceso industrial y de mejoramientos infraestructurales y de servicios, que no permiten avanzar, ni estimulan un mayor y mejor porvenir, al desarrollo. Y, con ello: la urgente necesidad de fuentes de trabajo.
Cambiar y trasformar todo esto es el reto para quienes en estos días promueven sus nombres para ocupar cargos legislativos. Ojalá que el tiempo y la obligación que quieren asumir les permitan introducirse por entre estos vericuetos, para que con fundamentos éticos, auténtico sentido político y plena responsabilidad cívica y moral tengan conciencia de lo que hay y les espera en el cumplimiento de la responsabilidad que les espera.
JOSÉ NEIRA REY
Notas al margen
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