1.- Si analizáramos con detenimiento, espíritu crítico, realismo y practicidad lo que nos acontece, las sorpresas serian muchas, porque son cuantiosos los resultados que arrojan preguntas e interrogantes sobre nuestra realidad fronteriza y por el no aprovechamiento de ventajas comparativas, así como de la ubicación geoestratégica que poseemos, pero que mantenemos descuidadas o a la deriva, porque obramos – en las más de las ocasiones – sin valorar ni comprender el poseer inmensas opciones para importantes movimientos de importación y exportación hacia mercados de trascendencia, establecidos en diferentes y distantes sitios y lugares del mundo.
La ausencia de una labor en equipo y compartida, junto a una gestión investigativa, evaluativa y formativa en colegios, centros docentes, gremios y universidades que definan y precisen innovaciones y oportunidades, así como prospectos y labores por adelantar, superando lo comercial al menudeo y la carencia de un espíritu asociativo que nos vincule con la modernidad y los hechos que hoy determinan la movilidad y el acierto, con muchos lugares del planeta, nos mantiene ubicados en el formalismo de las acciones individuales, sin dimensionar lo que representan los cambios, los giros y las demandas de la producción internacional.
2.- Esos vacios, que son claros y evidentes en nuestra escasa muestra productiva y en la ausencia de programas y motivaciones que introduzcan planes, programas y proyectos hacia diferentes áreas y demandas, lo tipifican –incuestionablemente – la ausencia de un parque industrial y tecnológico, una o más zonas y áreas predispuestas para la oferta y el desarrollo de prospectos de diferenciada composición y para mercados con el mundo. Las fallas y los errores que se han cometido en los lanzamientos y puesta en marcha de algunas iniciativas – que infortunadamente no tuvieron los apoyos preparatorios indispensables – han puesto de manifiesto, no solo la falta de carreteras, conexiones férreas y aéreas, sino la ausencia de equipos de promoción, capacitación e innovaciones sobre las temáticas y las proyecciones que se ansían promover, así como de los apoyos financieros y vinculación de personal operativo y funcional, que facilite, proyecte y divulgue cuanto se quiere hacer y adelantar. Sí, necesitamos una dirigencia más activa y renovada.
3.- ¿Por qué todo esto? Porque nos faltan unión, dirigencia, perseverancia y un obrar más consecuentes con las necesidades y los deseos. Y, porque no se estudia, evalúa, ni planifica el desarrollo de lo que se quiere hacer. Y, porque se obra, sin bases ni sustentos, que precisen el alcance y posible utilización y demanda, de lo que se quiere ofrecer y vender. Además, porque no hay una labor asociativa y de equipo que supere la apatía y el facilismo, en la hora de las pruebas y la búsqueda de mercados y representatividad.
Sí, aquí hay opciones por ejecutar y empeños por cristalizar, pero previamente hay que superar y vencer la indiferencia sobre lo básico, para obrar con acierto y tino, dado que todo se espera llevar a cabo a las volandas de una continua carrera, sin tener en cuenta la demanda y la importancia y la trascendencia de las gestiones, con pleno conocimiento de causa sobre el impacto de la competencia y los costos de los cambios e innovaciones que se deben aplicar.
JOSÉ NEIRA REY
Contraluz.CO Sólo Periodismo