1.-Que a Cúcuta, a la región y a la frontera les falta un reencuentro y una reorganización para que su accionar sea positivo y se le dé comienzo a una vivencia ocupacional y colectiva, mediante la presencia y participación más activa y visionaria de los que constituyen su esencia, es una necesidad que cada día toma más fuerza, porque en verdad el decaimiento, la indiferencia, la apatía y la carencia de hechos conductores están vulnerando, y seriamente, toda la estructura funcional y operativa de una faja territorial conformada por miles de personas que contemplan con asombro que el debilitamiento y la ausencia de avances y de logros constructivos ante la continuidad del problema fronterizo, el cierre de almacenes, el aumento del desempleo, el clamor de la inseguridad, la inoperancia directiva y el continuo “dejar para mañana” la decisión de encarar los problemas.
El observar la acumulación de dificultades y la no adopción de medidas, no obstante las inquietudes y las sugerencias que se plantean, porque hay una evidente y notoria crisis en el comportamiento y la diligencia de quienes constituyen el equipo rector y directivo, y en la mismas fuerzas vivas, que de manera inequívoca se sienten abandonadas a su suerte, porque el centralismo no les otorga atención y nadie se beneficia, porque lo que hay es un continuado suspenso y un arar con el viento.
Situación que exige una reacción interna y unos pasos firmes y revitalizadores que permitan un accionar unificado, mediante una gestión asociativa que sea sincera y dispuesta al hallazgo de un futuro alentador y constructivo, con bienestar para todos.
2.- Además, porque para lograr y estructurar un proceso de cambio y una verdadera trasformación que llegue a todos los estratos de la sociedad y se genere el desarrollo que no estamos contemplando, es inaplazable convocar, promover y modificar la composición de los cuadros rectores, con nuevos y capacitados exponentes y que defiendan claras y precisas argumentaciones en pro del desarrollo y defensa de la comunidad cucuteña, regional y fronteriza, que no puede seguir dependiendo de la inoperancia y el olvido en la toma de determinaciones y actitudes que faciliten el logro de resultados edificantes e impulsores de progreso.
El Senado y la Cámara de Representantes, la composición de las organizaciones y corporaciones públicas y privadas, correspondientes al manejo administrativo y cohesión de entendimientos, así como el manejo y la dirección de lo concerniente a docencia, educación, investigación, innovación y capacitación, deben tener prioridad, si en verdad se quiere una modificación de usos y costumbres, con irrupción de nuevos e impulsadores planes, programas y proyectos.
3.- Pero, para que se hagan y consoliden las acciones y los pasos que son indispensables, es requisito impostergable que nazca y se adopte un serio y elocuente camino hacia la sinceridad en la acción y el propósito firme de servirle y amar a Cúcuta, la región y la frontera, con dedicación y en procura de una colectividad poblacional, que asuma una conducta trasformadora de carácter permanente y revitalizador. Pensar que el cambio se genera sin unión ni hacer nada y esperando que las aspiraciones y logros se obtengan sin renovar cuadros y mejorar consignas, es tanto como seguir creyendo que se necesitan incentivos, estímulos, mecanismos y metas para el corto, mediano y largo plazos, pero que pueden esperar.
Por eso, en la hora de ahora, vale insistir preguntando ¿Cuáles son los candidatos y los aspirantes renovadores en los partidos políticos y en los gremios, para sus directivos y ejecutores? ¿Cuáles, los candidatos a Gobernador y Alcaldes? ¿Cuáles, las iniciativas, los planes y las propuestas? ¿Quiénes respaldan y acompañan?
JOSÉ NEIRA REY
Contraluz.CO Sólo Periodismo