SAN CRISTÓBAL – Venezuela.- La Iglesia del Táchira debe efectuar una defensa de la creación y de la familia, pues no preocuparse por la creación es no preocuparse por los niños, los alimentos, el agua, los problemas de contaminación. No cuidar de la familia, es no reconocer que situaciones como la ideología de género, producirán un nefasto efecto para la sociedad en general.
La reflexión la hizo monseñor Mario Moronta, obispo de San Cristóbal (Venezuela), en la reunión del Consejo de Pastoral, preparatoria de la Asamblea Diocesana del 8 de octubre. Los tiempos de crisis son el reflejo de otras realidades eclesiales, morales y familiares, dijo el prelado.
“La mayoría, lamentablemente, pone énfasis en lo social y económico, olvidando los demás aspectos”, señaló. Los criterios comunes de pastoral deben ser acordes con las realidades que se viven en la región tachirense.
A la reunión asistieron nueve sacerdotes y siete laicos pertenecientes a los secretariados de pastoral diocesanos. La finalidad era compartir el trabajo que cumple la Iglesia y delinear la asamblea diocesana, del 8 de octubre. El Consejo trató las exigencias del momento y discutió los retos que deben ser asumidos por la Iglesia.
Monseñor pidió al clero y fieles comprometidos no contentarse con hacer lo mínimo, sino que han de tener presente, siempre, que la gracia de Dios ilumina el quehacer pastoral de la Iglesia de San Cristóbal. “Nuestra Iglesia debe ser una Iglesia en salida, no para andar al ritmo del mundo, sino que va al encuentro de los que caminan y de los que se han alejado”.
Entre los retos actuales, monseñor Mario Moronta destacó:
1.- El anuncio del evangelio de manera clara, con sus consecuencias
2.- La defensa de la creación, la defensa de la vida humana y de la familia
3.- La renovación moral de la sociedad
4.- La edificación del Reino de Dios y su influencia en la sociedad
Los lineamientos pastorales buscan hacer posible que la Iglesia de San Cristóbal siga en el anuncio del evangelio. El Obispo invitó a poner la mirada no en proyectos personales, sino en el Reino de Dios, pues esto último es lo que permitirá que el tiempo, las capacidades, el cansancio, las cualidades y los recursos invertidos sirvan para la salvación de los demás hermanos.
En el análisis de los momentos sociales que afronta el estado Táchira dijo que la Iglesia debe ser constructora de la paz, lo que logrará si es:
1.- Una Iglesia pobre para los pobres
2.- Una Iglesia cuya riqueza es su pobreza
3.- Una Iglesia que no busca privilegios
4.- Una Iglesia que elimina la división y promueve el encuentro
5.- Una Iglesia que no se deja llevar por coyunturas ajenas al evangelio
6.- Una Iglesia que da testimonio de caridad y de la misericordia.
Foto: Prensa DiócesisSC
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