CÚCUTA.- Cuatro entregas voluntarias, nueves fusiles y 500 estopines eléctricos decomisados, dos laboratorios y nueve artefactos explosivos destruidos, y cuatro combates sostenidos contra los grupos guerrilleros deja el balance de la primera semana de actividades de la Segunda División del Ejército.
La ofensiva militar de los primeros días del 2013 en el nororiente colombiano dejó fuera de combate a cuatro subversivos. El despliegue y la presión en Norte de Santander y sur de Bolívar motivaron a dos integrantes de las Farc y dos del Eln a entregarse voluntariamente.
Las labores de inteligencia llevaron a los militares hasta Morro Pelao, jurisdicción de Cantagallo (Bolívar), donde hallaron una caleta del Frente ‘Edgar Amílkar Grimaldo Barón’, del Eln. En el lugar había nueve fusiles, munición, proveedores y uniformes de uso privativo de las Fuerzas Militares y de Policía.
En otra acción, tropas destacadas en el área de El Bagre, nordeste antioqueño, los uniformados descubrieron una caleta de la compañía ‘Gerardo Guevara’, de las Farc. En el sitio se ocultaban 500 estopines eléctricos y un centenar de discos compactos con información doctrinaria alusiva al grupo armado ilegal.
La ofensiva afectó las finanzas de las Farc, al perder dos laboratorios del Frente 33, en el área rural de Sardinata (Norte de Santander), con más de 2000 galones de carburantes, 980 galones de insumos líquidos y una tonelada de precursores químicos. Los elementos serían empleados en la producción de pasta base de coca.
Las tropas desplegadas en la región de El Catatumbo neutralizaron nueve artefactos explosivos de alto poder. Miembros de las Farc y del Eln los diseminaron en El Tarra, Sardinata, El Carmen y Convención.
Cuatro combates contra los subversivos en diferentes zonas de la jurisdicción, frustraron atentados contra la población y la infraestructura regional.
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