1.- A escasas horas de un acontecimiento democrático de primer nivel, como lo constituye el resultado del proceso electoral venezolano, son muchas y variadas las expresiones de los habituales comentaristas y de quienes, con interés, siguen los desenvolvimientos. Y, no solo en la patria de Simón Bolívar, sino en el entorno internacional, por lo que representa Venezuela para Latinoamérica y el Mundo y por las expectativas que ha suscitado el enfrentamiento, entre los que aspiran a que continúe la gestión iniciada por el actual Presidente ó se suceda un cambio, mediante la presencia en el poder, de las fuerzas, que respaldan al candidato de oposición.
2.- Durante el debate, han surgido apreciaciones y conceptos preocupantes , que van desde retos y calificativos injuriosos y degradantes , hasta concepciones de gobierno, que difieren totalmente entre los candidatos,, especialmente en lo alusivo al proceso productivo, el manejo monetario y la presencia de mayores inversionistas, cuando Venezuela atrae la constante observación internacional por su enorme riqueza petrolera y las opciones industriales, que insinúan los acercamientos con diversas naciones en proceso de desarrollo.
Y, desde Colombia, es unánime la atención y el deseo de un obrar altamente concurrente y acertado. Y, además, por el anhelo de que todo transcurra sin trastornos, ni situaciones que afecten la legítima expresión de la voluntad ciudadana, porque si hay naciones que son complementarias y que se requieran una a otra de muy diversa manera, lo evidencian los millares de pobladores colombianos y venezolanos, que de uno y otro lado, viven y se visitan.
Reconocer, que esa confraternidad e interrelación, conduce a los más estrechos vínculos, es así mismo constatar, que las acciones en planes, programas y proyectos por cumplir entre Colombia y Venezuela, no son imaginarios, sino de plena autenticidad y primacía.
3. Y, es conveniente destacar estos hechos – que se expresan y brotan con naturalidad – porque, quien examine el mapa de Latinoamérica y evalúe en proyección y detalle, lo que pueden conjugar estas dos naciones en empeños y labores de compromiso compartido- con arraigo y gestiones a largo plazo – son, Incuestionablemente : Venezuela y Colombia.
La necesidad de Venezuela de salir por Colombia al Pacifico y así y lograr los acercamientos con el Oriente del Mundo y mejorar de opciones que en múltiples actividades y campos, generadores de empleos y aprovechamiento conjunto de ventajas comparativas, pueden cumplir Colombia y Venezuela, enmarca aspectos y perspectivas, que deben tenerse en cuenta. Y, con ellos, la urgencia del mejoramiento y modernización infraestructural y de servicios.
Por eso y porque definitivamente las fronteras son áreas integradoras y factores de primer orden en las relaciones y concomitancias entre las dos naciones, es positivo esperar, que las colindancias participen y representen un gran papel, en el inmediato futuro.
Y, más, cuando en el proceso hacia la paz en Colombia, Venezuela, ha ofrecido, una consecuente y real asistencia y cooperación, que a las dos beneficia.
JOSÉ NEIRA REY
jneirareyhotmail.com
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