No soy candidato para nada, ni estoy direccionando para que voten por los candidatos de mis afectos. Apostémosle con decisión y valor civil. No más esa maldita corrupción. Hazlo por Norte de Santander y Cúcuta, que es la casa de todos.
Visualicemos el camino correcto para seguir, aprendamos a elegir. Si revisamos con el espejo retrovisor el pasado y el presente tan nefasto, nos damos cuenta de que es inaceptable seguir llorando por lo mismo y con los mismos personajes.
Quiero avizorar que dentro de cuatro años estaremos lamentándonos de los pecados repudiables y la retórica que no podremos soportar más, ni perdonar, ni olvidar los recurrentes hechos de barbarie y miseria que nos causan los politiqueros que hoy ostentan el poder para enriquecerse, para vivir como reyes. Y los pobres, cada día, en una pobreza absoluta.
Producto de esta anarquía absorben el erario del departamento y del municipio. Lo que indigna profundamente es que por estos hechos de los funcionarios de cuello blanco la justicia no tiene a ninguno en la cárcel, donde deberían estar por estas irregularidades:
1.- El hospital Erasmo Meoz colapsó por la venta y privatización de cuidados intensivos.
2.- El banco de maquinaria terminó en falsas expectativas.
3.- la venta de la Plaza de Ferias Mariano Ospina Pérez.
4.- La venta del hotel Cariongo (Pamplona)
5.- La venta de la Lotería de Cúcuta.
6.- La venta de los terrenos de la Licorera de Norte de Santander.
7.- Acabaron con el Cúcuta Deportivo.
8.- La liquidación del Centro del Menor Rudesindo Soto.
9.- La venta de la clínica del Seguro Social.
10.- El regalo de Centrales Eléctricas.
HUMBERTO VESGA LANDÍNEZ
Veedor cívico del Área Metropolitana
Contraluz.CO Sólo Periodismo