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El 23 de noviembre de 1999, durante un viaje de observación de aves en Madagascar, la camioneta en la que viajaba volcó.

CHARLA CON… Phoebe Snetsinger, “un ave con miedo de ser enjaulada”

Esta mujer echó por tierra la teoría de la enfermedad que le diagnosticaron los médicos y dedicó el resto de la vida a la investigación. Observó 8000 de las 10.000 especies de pájaros que existen. En 1981, le comunicaron la triste noticia de ser portadora de un cáncer terminal. Los especialistas no le dieron muchas esperanzas de vida y fijaron su existencia en 12 meses. Hoy, accedió a esta charla virtual para revelar ese mundo que se mantiene como desconocido para buena parte de los mortales.

¿Nombre?

Phoebe Snetsinger

¿Lugar y fecha de nacimiento?

Illinois (Estados Unidos), 9 junio 1931.

¿Qué recuerda de la infancia?

Me crié en Lake Zurich (Illinois) y asistí a una pequeña escuela primaria en el lago de Zurich, con solo otros dos estudiantes. A los  11 años, conocí a mi futuro marido, David Snetsinger (13 años). Pasé a estudiar en el Swarthmore College y me gradué. Después, terminé una maestría en literatura alemana.

¿Profesión?

Ornitóloga

¿Alguna frustración en su vida?

Sí. Haberme dedicado plenamente a las tareas del hogar. Tuve cuatro hijos

¿Una fascinación?

La observación de pájaros

¿Cuánto tiempo duró ese oficio?

18 años y alcancé a observar más de 8300 especias, más que ningún otro hasta ahora en la vida

¿Cómo comenzó ese viaje por lo desconocido de las aves?

Comenzó en Alaska, a donde viajé después de decidir que no iba a permanecer convaleciente en casa. Pensé que sería una estancia corta, y que el cáncer me obligaría a regresar pronto

¿Cómo es lo del cáncer?

Los médicos me diagnosticaron melanoma. Eso fue terrible.

¿Y se quedó en Alaska?

No, qué va. Después hubo más viajes a otros lugares. Viajé a áreas remotas, defendí la protección del medio ambiente y entré a zonas donde las condiciones políticas no eran las más apropiadas para desarrollar esa profesión.

Eso de ser ornitóloga debe ser costoso…

La verdad es que me valí de la herencia de mi padre, el magnate de la publicidad Leo Burnett, para dedicarme a recorrer el mundo y desarrollar la afición.

¿Además de la riqueza, qué heredó de su padre Leo Burnett?

Muchos de los rasgos que lo llevaron al éxito en los negocios y una considerable fortuna después de su muerte en 1971. Esos fondos ayudaron a pagar numerosos viajes.

¿En qué se inspiró para  comenzar la observación de aves?

El primer viaje de observación ocurrió, en 1965 en Minnesota, con un amigo. Me hice conocida localmente como observadora de aves, en la década de 1970.

¿Hasta ese momento era como un pasatiempo?

Sí. Lo tomé en serio, en 1981, cuando me diagnosticaron el melanoma. Cumplía 50 años.

¿Hay un registro de ese trabajo?

En 1995, presenté una lista de 8040 especies documentadas a la American Birding Association (ABA) y para el Libro Guinness de los Récords.

¿Algún apunte especial?

Imagínese, las observaciones incluyeron 2000 aves en géneros monotípico, es decir, la única especie en el género.

¿Cómo veían en casa esta actividad?

Mi madre decía que me veía como a “un ave con miedo de ser enjaulada”.

¿Y perdió parte de la vida familiar?

Sí, claro. Me perdí el funeral de mi madre y la boda de una de mis hijas, mientras viajaba para observar aves.

¿Cuál es la parte triste de su historia?

En Papua Nueva Guinea fui violada por cinco hombres con machetes. Al año siguiente regresé a Papúa Nueva Guinea.

¿Cuál es su obra publicada?

Las memorias ‘Observación de aves en un tiempo prestado’, publicado por la American Birding Association (ABA) después de mi muerte, en 2003.

¿Cuál fue el primero y el último pájaro que observó?

El primero una curruca blackburnian, en 1961. El último, el calicalicus rufocarpalis, una especie que había sido descrito como nueva para la ciencia sólo dos años antes, en 1997.

¿Cómo fue su muerte?

El 23 de noviembre de 1999, durante un viaje de observación de aves en Madagascar, la camioneta en la que viajaba volcó.

Nota adaptada de http://internacional.elpais.com/

RAFAEL ANTONIO PABÓN

Foto: http://www.news.gr/

 

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

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