CÚCUTA.- El 2023, fue un año significativo para la historia contemporánea de Colombia por la polarización del panorama político tras las elecciones territoriales en las cuales triunfó, sin lugar a dudas, la oposición y consolidarse como una piedra en el zapato para el Gobierno, que quedó sin aliados en Bucaramanga, Medellín y Barranquilla (abiertamente en oposición), y Bogotá y Cartagena (independientes).
Esta contundente derrota obstaculizará el desarrollo de los proyectos locales, propuestos en el Plan del Gobierno del Cambio, que alegaba por el deseo por la inclusión de Colombia Humana. Sin embargo, decidió llevar a cabo reuniones con gobernadores alineados y no alineados, en una muestra de la segregación ideológica que marca al país.
La histórica desaprobación de Gustavo Petro, con 66 %, según Datexco, está justificada en el alza de la canasta familiar, inflación, gasolina, servicios públicos y encarecimiento del costo de vida para los colombianos. A pesar de tener la mayor fuerza política en el Congreso de la República, esto no ha sido suficiente para que pueda materializarse el Plan de Gobierno.
Ahora bien, con una bancada regional mayoritariamente opositora e independiente será interesante monitorear la evolución de la gobernanza en Colombia, como nuevo fenómeno político en un gobierno de ideologías mixtas.
Gabriela Velandia Almeida
Contraluz.CO Sólo Periodismo