CÚCUTA.- Personalidades de la región enviaron a los presidentes de Colombia, Iván Duque, y de Venezuela, Nicolás maduro, sendas cartas en las que les piden la reapertura comercial de la frontera y la reactivación de los trámites aduaneros.
Los firmantes de las misivas les solicitaron a los mandatarios que “Hagamos de la frontera de estos dos países un territorio de paz”. Y propusieron buscar alternativas para recobrar las buenas relaciones comerciales que llegaron a representar un intercambio de casi 7000 millones de dólares al año.
El texto de la carta es el siguiente:
“El libertador Simón Bolívar siempre quiso que nuestras Naciones vivieran como un solo pueblo, bajo el sueño de la Gran Colombia. Hoy por hoy, ese sentimiento sigue vigente en los cinco países bolivarianos y es fácil percibirlo para quienes hemos tenido la fortuna de haberlos visitado y conocer nuestras enormes similitudes culturales, históricas, sociales, económicas, el trato amable y la hermandad que se recibe. No obstante, la hermandad entre Colombia y Venezuela tiene profundas raíces en la migración de los años 80 cuando cerca de 2 millones de colombianos buscaron su futuro en Venezuela. Recientemente 1.8 millones de venezolanos han venido a Colombia para quedarse, integrándose a nuestra sociedad. La razón más poderosa es que aquí se sienten como en casa, nunca un colombiano se sentirá más entre conciudadanos que en Venezuela y de la misma forma un venezolano en Colombia. Los lazos y afectos que nos unen son indestructibles.
La relación de los pueblos siempre ha sido ejemplar a pesar de las dificultades en las relaciones diplomáticas. Estos obstáculos siempre han obedecido más a una visión centralista que deja por fuera la conveniencia de un buen entendimiento y el favor que esto acarrea, en especial a los millones de personas a lo largo y ancho de la frontera. La historia ha sido de mancomunidad y divergencias, pero siempre al final la sabiduría ha sido orientadora para superar los escollos y avanzar en esfuerzos comunes, sobre todo cuando se escucha y atiende la voluntad soberana de nuestros pueblos.
La ciudad de Cúcuta y su batalla fue el inició de la campaña admirable del
Libertador, luego la frontera pasó a ser el espacio donde se cruzan las arterias de la política, la economía, la cultura, las artes, la ciencia y la esperanza. Jamás hemos pensado nada distinto a la voluntad de crecer como naciones hermanas en paz y solidaridad. Por supuesto que por esta frontera también cruzan las arterias de la ilegalidad que nos hacen daño común y que deben ser solucionadas conjuntamente.
Las crisis diplomáticas han impedido que prevalezcan el esfuerzo y objetivos comunes y han cerrado muchas oportunidades. Peor aún, se ha fortalecido la criminalidad de estructuras ilegales, muchas de ellas al servicio del nefasto flagelo del narcotráfico.
Señor Presidente, puede que no sea fácil el entendimiento entre los dos gobiernos, pero desde la sociedad civil vamos a intentar reconstruir escenarios que culminen con el restablecimiento de las mejores relaciones diplomáticas entre los dos Estados. En primer lugar, porque la paz es un mandato de los pueblos y, en segundo lugar, porque lo correcto políticamente es que nuestros brazos se extiendan a la colaboración, la integración y el crecimiento socio económico de ambas naciones.
Solicitamos a Usted, señor Presidente Nicolás Maduro Moros que, en un gesto de generosidad y hermandad, levante a la mayor brevedad el cierre de la frontera.
Hagamos de la frontera de estos dos países un territorio de paz. También como es necesario y obvio extenderemos este mensaje, de manera simultánea, al señor presidente Iván Duque Márquez, a los Congresos de Colombia y Venezuela, y a la oposición venezolana.
Busquemos alternativas para recobrar unas buenas relaciones comerciales que llegaron a representar un intercambio de casi 7.000 millones de dólares al año.
Pensemos en la colaboración para iniciativas de emprendimiento industrial, infraestructura, científica y otras. Basta tan solo con recordar que desde 1888 hasta 1960 la línea norte del ferrocarril de Cúcuta, nos unía y permitía las exportaciones de cacao y café hacia Europa y Estados Unidos, en su mejor momento partía de Tescua en el Diamante hasta La Grita-Encontrados, y de ahí hasta el lago de Maracaibo.
El mejor camino de exportación de la región de frontera es hoy el mismo, de Cúcuta al Puerto de la Ceiba, sobre el lago de Maracaibo. Así mismo, por ejemplo, el Puerto de Tumaco en el pacifico colombiano es el punto natural de salida del intercambio comercial de Venezuela con los países de Asia.
Finalmente, Señor Presidente, decirle que el querer de los pueblos y con un gran énfasis en la frontera, es que se normalice el intercambio comercial entre los dos países, dando reapertura oficial a los pasos de Cúcuta-Puerto Santander en Colombia, con sus vecinos San Antonio-Ureña-Boca de Grita, en Venezuela”.
Siguen las firmas de los promotores de la petición.
Contraluz.CO Sólo Periodismo