Cúcuta cuenta oficialmente con la primera Basílica Menor del departamento, título y dignidad otorgado por su santidad, el papa Francisco, a la parroquia San Luis Gonzaga. El 22 de febrero se celebró la solemne eucaristía de concesión del título de Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
La romería que se congrega en la parroquia San Luis Gonzaga fue uno de los méritos por los que el Papa concedió el título de Basílica Menor. Este hecho se apreció en la ceremonia, cuando el Templo recibió aglomeración de feligreses, por lo que fue necesaria la instalación de dos pantallas gigantes para que los fieles no perdieran detalle de este momento santo e histórico.
El obispo de Cúcuta, monseñor Víctor Manuel Ochoa, agradeció al Papa y dijo que “va nuestro recuerdo agradecido, nuestra devoción filial, la intención de escucharlo y amarlo, como “Centro de la Unidad de la Iglesia”, orando por su ministerio como sucesor de Pedro en su Cátedra de Roma”. Recordó que por ser Basílica, las intenciones de la Eucaristía serán a diario también por el Papa.
Monseñor manifestó que este título del que ahora goza la región, es la “infinita bondad de Dios”, quien “nos revela su amor con la prueba más grande: la Encarnación del Verbo”. Gracias a la Santísima Virgen María, en este pueblo de Dios que peregrina en la zona de frontera, “miramos con amor y devoción hoy más que nunca el rostro de Cristo, el Hijo bendito en los brazos de una Madre que también nos mira y acoge a nosotros”.
Desde la Basílica, monseñor Ochoa afirmó que “seguiremos pidiendo por el don de la paz, para que se viva la reconciliación y la justicia social, para que reine entre nosotros el diálogo”.
A los pies de la Reina del cielo, añadió el Obispo: “imploramos por tus hijos que vienen de Venezuela, pedimos por ellos, por sus necesidades, acógelos dentro de tu manto”.
Monseñor Víctor Manuel Ochoa, en nombre de la Diócesis de Cúcuta, se comprometió con ‘La Chinita’, como le dicen a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, agradeció la protección diaria.
La Santa Misa fue presidida por monseñor Víctor Ochoa, acompañado por el secretario de la Nunciatura Apostólica en Colombia, padre italiano Giovanni Bicchierri; monseñor Héctor Epalza Quintero, obispo emérito de Buenaventura; monseñor Omar Alberto Sánchez, Obispo de Tibú; el presbiterio diocesano; seminaristas; autoridades civiles; miembros de la Policía Nacional y fieles laicos.
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