Ecocidio es el término utilizado para referirse a la destrucción extensa del ecosistema o de un territorio en concreto, como consecuencia de la acción directa o indirecta de los seres humanos o de la industria.
Se trata de una palabra poco utilizada en el día a día, pero que conocemos a la perfección el significado. La lucha por proteger y cuidar el medio ambiente no ha hecho más que comenzar. En la actualidad se llevan a cabo medidas para que, además de trabajar, se pueda cuidar el planeta. ¿Cómo? Mediante los trabajos verdes, aquellos que ayudan, protegen y cuidan el medio ambiente. En contra se encuentran los trabajos que afectan de manera negativa al planeta y que, por consiguiente, destruyen una parte importante del medio ambiente. Una pequeña parte que tardará años en recuperarse.
Aquí entra en juego el término ecocidio, que es usado para referir a la destrucción extensa del ecosistema o de un territorio en concreto como consecuencia de la acción directa o indirecta de los seres humanos o de la industria. Además de poner en peligro la vida sobre la tierra, también se pone en peligro la existencia del humano en esos territorios.
El ecocidio es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan el hombre y el planeta. El ecocidio estuvo a punto de incluirse como el quinto crimen contra la paz en el Estatuto de Roma. Fue anulado, en 1996, a pesar de la objeción de varios países. Este término se utiliza para designar los crímenes contra el planeta y el medio ambiente.
En Cúcuta, por culpa de los ambiciosos que no piensan en el medio ambiente ni en sus semejantes, sino en cómo materializar el “ser los más ricos del cementerio”, una espada de Damocles se blande sobre el medio ambiente, empuñada para intentar exterminar el pulmón verde. Esos alfanjeros en la primera etapa del proyecto (Tennis Park) piensan talar 841 árboles; en la segunda y en la tercera, más de 2500 árboles en el mismo sector. No obstante, y para acabar con otra insignia ambientales como es la Avenida de Los Faroles, piensan talar 150 árboles, con el auspicio de la Alcaldía, la Comisión Regional de Competitividad, la Universidad Francisco de Paula Santander y, como siempre para todo lo que se trate depredar el medio ambiente, la Corporación Autónoma Regional de la Frontera (Corponor). El único argumento es que con las raíces dañan el separador. Qué manifestación de incapacidad técnica y eso que en teoría son los poseedores del conocimiento referente al tema ambiental.
INGENIERO EDUARDO SERRANO
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