SAN CRISTÓBAL (Venezuela).- Los tachirenses fuimos considerados objetivos de guerra por el Gobierno, ante las declaraciones del general García Duque, al considerar que fue una guerra de 40 días lo que se dio en San Cristóbal, donde los valerosos guerreros lograron luchar contra las barricadas y restablecer la paz en ‘La Ciudad de la Cordialidad’.
Un contingente de guardias nacionales fue condecorado y ascendidos algunos de sus miembros. Frente a esta realidad da pena ajena que un general heredero del glorioso ejército libertador pronuncie estas palabras ante un pueblo humillado, golpeado salvajemente por bombas lacrimógenas, perdigones y plomo.
¿Cómo se puede ser tan cínico que haya sido considerado territorio de guerra una población civil desarmada? Ahora sí entendemos el accionar de la estrategia del Gobierno:
Primero. Fuimos asediados por colectivos motorizados que provocaron muerte, desolación y nerviosismo en urbanizaciones y barrios, donde la gente armó barricadas para proteger la vida.
Segundo. La arremetida criminal de la Guardia Nacional y policías para retirar las barricadas. Cometieron las más variadas tonalidades de desafueros contra la población civil desarmada, allanamientos, amenazas, violación de hogares, revisado de celulares, persecución masiva contra vecinos y estudiantes.
Si éramos un territorio de guerra, lo que tenemos de acuerdo con el general García Duque son presos de guerra. Y lo más inaudito ¿cómo permitieron el gobernador Vielma Mora y los diputados que su pueblo haya sido considerado territorio de guerra y no hayan sido capaces de advertirlo de las intenciones del Estado y del gobierno comunista?
Ahora, este general forajido ha condecorado a guardias nacionales que ultrajaron de palabra a mujeres, que violaron el código de ética al poner en el rostro de un niño de un año y de una niña de 14 años gas pimienta, y de violar hogares y disparar un perdigón sobre una menor de edad a la que le destrozaron parte del seno al violar el recinto de la Universidad de los Andes Núcleo Tachira.
Ahora si es verdad que estamos desprotegidos, porque ni el Estado, ni el Gobierno, ni la fuerza armada son confiables. Son condecorados por retirar barricadas, no por sacar a la guerrilla que hace años convive en la frontera venezolana, por erradicar el contrabando de extracción, los sicarios y grupos de colectivos armados que siembran el terror y el miedo en Venezuela. Qué vergüenza da tener militares como los que ahora gobiernan a Venezuela, OMAR CONTRERAS MOLINA
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