CÚCUTA.- Las familias afectadas por el desprendimiento de tierra en San Rafael deben evacuar de inmediato las viviendas si el estudio técnico de los geólogos señala que hay inminente riesgo de deslizamiento del cerro.
“No vamos a permitir, por ningún motivo, que la gente se quiera quedar si está advertida del peligro. Debe primar la vida de los niños, los jóvenes, los ancianos y de toda persona que permanezca en riesgo”, dijo el alcalde Donamaris Ramírez.
La Policía quedó encargada de apersonarse de la situación y ayudar en el desalojo pacífico de los damnificados. Algunas familias que reciben subsidio de arriendo y ayudas humanitarias permanecen en las residencias averiadas.
El cerro cedió ante los aguaceros de finales del 2011 y destruyó varias casas, dejó en la calle a los habitantes y despertó la alarma entre los vecinos.
Donamaris Ramírez recorrió la zona acompañado de Yacir Ramírez, representante de la Unidad Nacional de la Gestión de Riesgo y vocero del Gobierno. El municipio deberá censar a los afectados e ingresarlos en los programas de ayuda.
Los damnificados de la oleada invernal ocurrida entre el 30 de septiembre y el 31 de diciembre recibirán $250.000 como subsidio de arriendo durante tres meses. Los afectados por las lluvias de finales del 2010 y comienzos del 2011 deben empadronarse de nuevo para acceder al bono $1,5 millones del Gobierno. Los recursos deberán destinarse para la compra de enseres.
La lista de los afectados de San Rafael se publicará en lugar visible para advertirlos que tienen que evacuar. “No quiero que haya muertos. Si los expertos dicen que se tienen que ir, se van”, dijo Donamaris Ramírez.
Contraluz.CO Sólo Periodismo