1.- Es tan evidente y manifiesta la crisis que experimenta la frontera y tan directo y claro el impacto sobre toda la población que un proseguir sin la obtención de planes, acciones y proyectos que vinculen y comprometan a la sociedad constituiría no solo un craso error, sino la más peligrosa actitud, porque se debilitaría cualquier propósito y empeño, dado que lo básico y verdaderamente funcional es integrar la comunidad con objetivos y conductas que la comprometan y proyecten hacia el futuro, al mejorar y ampliar etapas de desarrollo y de beneficio compartido.
Creer – por ejemplo – que la situación de El Catatumbo solo les corresponde a la Policía, al Ejército o a la fuerza área y sin evaluar, valorar y comprender la situación de miles de conciudadanos que aspiran a un mejor tratamiento y a un futuro que les permita vivencias de desarrollo general, amplio y seguro, constituiría otro error y la irrupción de mayores dificultades para la población, porque la tarea por cumplir es hallarle solución al grave problema del narcotráfico, al no cultivo de coca y a la mejor utilización de tierras en cultivos productivos y generadores no solo de empleos, sino de mayores perspectivas para beneficio de esta zona de frontera, que necesita apoyos y respaldos, para estructurar y poner en marcha planes y proyectos, que la impulsen y proyecten hacia innovadoras iniciativas, de alcance nacional e internacional.
2.- Y ese nuevo y especial obrar hay que captarlo, asimilarlo y otorgarle fuerza y vigor, porque cualquier aplazamiento de gestiones y propósitos trasformadores daría alimento a la apatía y la pasividad que, últimamente, ha penetrado en muchos sectores y núcleos de presencia y participación provocando dudas, temores y aplazamientos, como fácil es testificarlo si se hiciera un balance sobre el grado de participación y asistencia de entidades y organismos que por sus funciones debieran ser más activos y promotores de convocatorias y certámenes que permitan cohesionar, definir y dar aliento a propuestas y opciones que permitan poco a poco superar el cierre de locales comerciales y el impresionante aumento del desempleo y los temores sobre el futuro, si no hay un giro y cambio, hacia el progreso y la gestión compartida y en equipo.
3.- De ahí que una convocatoria amplia, sincera, directa y fraternal a quienes mejor conocen la realidad de la región, comarca o zona, como a no dudarlo lo constituiría el reunir a los destacados patriarcas y a las entusiastas matriarcas, permitiría estimular y otorgarle a esta parte de Colombia, de tanta importancia histórica e integracionista, un gran motivo, para que lo auténticamente regional y del terruño, se valore, recuerde y genere perspectivas y actitudes sobre lo que no se ha realizado, falta por hacer y es conveniente asumir para gestiones inaplazables. Y, esto, que es superior a cualquier embeleco político o de partido, porque es penetrar en la esencia y la noción de lo auténtico, permite, además, darle paso y vigencia a lo más propio, a la unión y a la convivencia, mediante soluciones, estímulos y proyecciones, que los mayores y en su etapa de mayor trascendencia, en aportes, sugerencias, consejos e insinuaciones, pueden otorgar. ¿Imaginan ustedes a patriarcas y matriarcas recordando el ferrocarril y el tranvía, los cambios de lugar que se operaron sobre el aeropuerto Camilo Daza, los acercamientos y relaciones familiares y de amistad con Ocaña, Pamplona y otros municipios, el comienzo de colegios, almacenes, centros profesionales, relaciones con el petróleo, el carbón, el crecimiento de las familias y los anhelos?
Padres, madres, tíos, tías, familiares, amigos, vecinos que han sido parte de nuestras vidas son invitados para abrir puertas al futuro. ¡Ayúdanos a ubicarlos¡ Francisco de Paula Santander, El Cacique Cúcuta, la Princesa Zulima, Juana Rangel de Cuéllar y quienes fueron forjadores de la urbe en las distintas etapas nos auxiliarán, recordando lo que motivaba a Camilo Daza, Senén Botello, Carlos Sanclemente Orbegozo, Virgilio Barco Vargas, Hernando Ruan Guerrero, Alfonso Lara Hernández, Nicolás Colmenares, Guillermo Eliseo Suárez, Pedro Entrena Parra, Julio César Pernía, Numa P. Guerrero, Antonio Gómez Plata, José Luis Acero Jordán, Carlos Rangel, Antonio María Patiño, Luis A. Medina, Enrique Vargas Ramírez, Luis Raúl Rodríguez, Ítalo Alterio, Eduardo Silva Carradine, Eustorgio Colmenares, Carlos Ramírez París, Luis Eduardo Mantilla Sanmiguel, Giovanni Martin, Luciano Jaramillo Cabrales, Belisario Rodríguez, Carlos Luis Peralta, Rafael García Herreros, Daniel Jordán, Eduardo Assaf, Cayetano Morelli Lázaro, Argelino Durán Quintero, Miguel García Herreros, José Urbina, Lino Galavís, Samuel Liévano y al sin fin de promotores, acompañantes e iniciadores de distintos proyectos e iniciativas.
JOSÉ NEIRA REY
Contraluz.CO Sólo Periodismo