CÚCUTA.- Los cucuteños pasarán una Navidad triste, a raíz de los últimos hechos que afectan la cotidianidad. El estado de las vías internas es desastroso, las universidades públicas salen a vacaciones sin terminar el ciclo académico, el invierno dejó decenas de damnificados, hay escasez de gasolina, el servicio de agua potable está cerrado y la ciudad fue declarada en emergencia sanitaria.
Este panorama tiene preocupados a los gremios productivos de la región. El desempleo aumentó, se mantiene el cierre de empresas, las ventas ambulantes crecen día a día, los ingresos son menores, las inversiones disminuyen y la pobreza se apodera de la población.
Las ilusiones de hoteleros y restauranteros para recuperarse del año anormal se esfuman por entre las brechas que abre cada problema que surge en Cúcuta y por diversas razones.
El último de los casos está relacionado con la ruptura del oleoducto Caño Limón – Coveñas, en inmediaciones de Chinácota, que ha ocasionado la contaminación del río Pamplonita y el cierre de la planta de tratamiento El Pórtico.
Entre lunes y miércoles, entidades oficiales, organismos de socorro y gremios se han reunido con delegados de Ecopetrol para buscar la salida rápida y eficaz al problema suscitado por el derrame de crudo, el 10 de diciembre.
En las dos ocasiones los participantes locales han salido desilusionados por la falta de respuestas claras y contundentes por parte de la empresa de petróleos. En las dos oportunidades no ha habido compromisos serios a corto o largo plazos para afrontar la calamidad.
“Vamos a hacer unas acciones jurídicas”, anunció Carlos Luna, presidente de la Comisión Regional de Competitividad de Norte de Santander, al término de la cita del 14 de diciembre. Acusó a Ecopetrol de evadir la responsabilidad de los daños ocurridos en la vereda Iscalá.
Este jueves, los ministros de minas Mauricio Cárdenas y del medio ambiente Frank Pearl llegarán a la ciudad para conocer lo ocurrido y analizar cómo solventar la situación provocada por la contaminación del Pamplonita.
Los puntos específicos que tratarán con los altos funcionarios serán los siguientes:
1.- Las razones del derrame
2.- El grado de contaminación del río Pamplonita
3.- La responsabilidad de Ecopetrol
4.- Las acciones que entablarán los gremios regionales contra Ecopetrol.
“Estamos sorprendidos por la actitud de Ecopetrol y que cree que va a pasar de agache, como ocurrió hace cuatro años cuando no respondió como correspondía”, dijo Luna. En el 2007, la ruptura del tubo del oleoducto en la Donjuana contaminó el río y mantuvo a Cúcuta tres semanas sin agua potable.
En la empresa recae la responsabilidad por el no funcionamiento del plan de contingencia y debe resarcir los daños económicos ocasionados a los cucuteños. “No sabemos el grado de contaminación” del río. También, Ecopetrol será responsable por las eventuales enfermedades digestivas entre los consumidores de agua.
“El asunto es de fondo, no es solo de carrotanques. Vamos a denunciar hasta el último momento toda esta situación y no dejar pasar de agache nuevamente como ocurrió hace cuatro años”, manifestó Carlos Luna.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
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