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Monseñor Vidal Ortiz bendijo al Cúcuta Deportivo

CÚCUTA.- Monseñor Julio César Vidal Ortiz madrugó, este sábado, para bendecir al Cúcuta Deportivo, hacer la 21 en el General Santander, saludar de mano a los jugadores motilones y orar por la recuperación económica del club.

El prelado llegó cumplido a la cita. No llevó franela de entrenamiento sino camisa blanca con clériman, no lució pantaloneta deportiva sino pantalón oscuro de vestir, no llevó guayos sino zapatos normales lustrados.

Este uniforme de Obispo lo combinó con una gorra blanca de los Yanquis de Nueva York, que un amigo le trajo desde el país del norte. En el pecho resplandecía la cadena plateada con el crucifijo, que significa autoridad sobre la feligresía.

Desde la llegada hizo gala del buen humor, característico de los nacidos en Córdoba. Conversó con el profesor Jaime de la Pava y vio pasar, uno a uno, a los jugadores que comenzaban a calentar.

–         Vamos a darles una bendición buena. Primero tienen que confesarse todos – dijo para entrar en confianza con el grupo y soltó una sonrisa inocente.

El pastor de la Iglesia Católica, siempre atento y solícito al hablar, caminó hacia la esquina escogida para la reunión de alabanza a Dios y para darle gracias por la vida.

Para dar ejemplo, cumplió con uno de los sacramentos y fue el primero en ‘confesarse’ en público. Lo dijo con naturalidad, sin pensar en reacciones adversas o sin querer despertar ampollas.

–         Hasta ahora mi equipo era el júnior. Ahora, me toca ser hincha del Cúcuta Deportivo.

Antes de la oración preparó el camino para lo que diría minutos después. Habló de la fe y de la confianza que deben ponerse al salir a la cancha para encarar un nuevo reto deportivo. Y mostró conocimiento del pasado cucuteño al afirmar que si se trabaja en armonía el once rojinegro disputará otro torneo continental, en alusión a la Copa Libertadores del 2007 en la que fue protagonista.

Los jugadores comenzaron a abrazarse y en segundos hicieron un círculo. En silencio respetuoso escucharon la presentación de monseñor Vidal Ortiz y el repaso a su historia pastoral.

–         Cambié el mote de queso por el mute – dijo para demostrar el sacrificio que deben hacer los hombres cuando están al servicio de Dios – Sé lo que significa el Cúcuta Deportivo y lo que proyecta.

Preguntó por los porteros del once motilón para cobrarles un penalti y afirmó que seguro lo convertiría, porque también jugó al fútbol en sus años mozos.

 

Explicó que estrechar la mano del hermano es un gesto de amistad y que hace 15 días quería presentarse ante la plantilla de principales y suplentes para trasmitirles el mensaje como Obispo, para que sientan el calor de la paternidad que comunica como pastor de la Iglesia.

Hasta ahí la parte alegre, informal y descomplicada. Se quitó la gorra blanca, que en nada se parece al solideo o a la mitra, puso cara ceremoniosa y la voz tomó tono de monseñor. Un chascarrillo antes de la oración.

–         Vengo armado. Vengo con los guayos puestos – dijo y sacó la Biblia.

Pidió al padre Fabián Stapper que leyera un aparte del evangelio de Marcos, justo en el pasaje que habla de fe y los exhortó a pedirle ayuda a Dios para cumplir cada cual en la posición que juega, los delanteros que hagan goles, los mediocampistas que armen las mejores jugadas, los defensas que impidan la llegada de los rivales y el arquero que no permita que le conviertan goles.

Acerca de la crisis institucional se mostró conocedor y oró porque a la conducción administrativa del Cúcuta lleguen personas idóneas. Con la bendición impartida los comprometió a rendir al máximo en la cancha.

–         Cada vez que haya un partido hay que orar. Deseo lo mejor para el equipo y que Dios los ilumine – dijo e impartió la bendición al plantel.

Al término del ejercicio espiritual volvieron los momentos de bromas, risas y entretenimiento. Recibió la camiseta blanca del equipo y se la puso para darles ánimo a los jugadores. Demostró que en su época juvenil lejana tuvo dominio de balón y disfrutó del momento.

–         Si necesitan un 10 no más me dicen – dijo y abrió paso para que el Cúcuta Deportivo iniciara el entrenamiento matutino de este sábado con miras al partido del domingo contra Huila.

 RAFAEL ANTONIO PABÓN

rafaelpabon58@hotmail.com

Fotos: DIANA PAOLA ÁLVAREZ

Oficina de Prensa de la Diócesis de Cúcuta

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

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