CÚCUTA.- Templos, capillas y oratorios pertenecientes a la Diócesis de Cúcuta serán cerrados, a partir de este 18 de marzo, para la celebración pública de la Santa Misa y la recepción de los sacramentos. Así lo determinó monseñor Víctor Manuel Ochoa debido a la pandemia del coronavirus que afecta al mundo.
“Este cierre temporal no significa que dejemos de orar”, dijo el prelado en comunicado divulgado ayer en la ciudad. Los sacerdotes, de acuerdo con la disposición diocesana, mantendrán la celebración eucarística de manera privada. Los fieles, también pueden seguir la misa por la emisora Vox Dei.
El Obispo dispensó a los fieles de la obligación de participar en la eucaristía los domingos. A cambio, podrán orar y leer la Palabra de Dios en familia. Monseñor Ochoa exhortó a los sacerdotes a atender caritativamente a los enfermos guardando los protocolos de salud.
A partir de este miércoles queda suspendida la distribución de la comunión por parte de los ministros extraordinarios y será llevada, únicamente, por los sacerdotes. “Aconsejo vivamente a los files que han programado para estos días la celebración de los sacramentos del matrimonio y del bautismo, postergarlas”, dijo el Obispo.
En cuanto a los difuntos dispuso la celebración de la misa, pero nos e trasladará el cuerpo al templo. Quedan suspendidas las actividades pastorales y de formación con los fieles laicos, hasta el 5 de abril.
También, se suspendió el servicio de la Casa Divina Providencia, en La Parada, que atiende a los migrantes venezolanos. “Invito a todos los sacerdotes y fieles laicos a tener especial atención y cuidado con aquellas personas que manifiesten síntomas de la enfermedad”.
En este momento, agregó monseñor Ochoa, es necesaria y urgente la solidaridad. “La mejor manera de ayudar a contrarrestar esta pandemia es quedarnos en casa”. Pidió orar a la Virgen María “para que nos proteja y ayude” y a San José para que “desde el cielo nos proteja”.
Contraluz.CO Sólo Periodismo