CÚCUTA.- Los líderes del proceso de paz en El Catatumbo están preocupados por el regreso de los actos de violencia y de barbarie, protagonizados por los paramilitares. Las amenazas han resurgido en la zona contra hombres y mujeres que trabajan por la vuelta de la tranquilidad.
“Ojalá, que no haya otra arremetida en El Catatumbo por parte de los paramilitares”, dijo Alberto Rojas, vocero de Marcha Patriótica en Norte de Santander y víctima del conflicto armado. “La tensión en Tibú es fuerte, es tensa”.
La alarma se prendió con la llegada de grupos al margen de la ley, que aunque no están identificados con nombres propios intimidan y causan preocupación entre la población. “La guerra se está recrudeciendo y eso para nosotros es preocupante”.
En Norte de Santander hay más de 200.000 víctimas. Luego del desarme de las autodefensas (2004) El Catatumbo volvió a llenarse de pueblo y la gente regresó, porque cree en el proceso de paz. Las actividades del campo se normalizaron y los campesinos retornaron a las parcelas a cultivar.
“Estamos desesperanzados y tenemos grandes preocupaciones, porque (mientras) el Gobierno nos habla de posconflicto y de reconciliación… hay zozobra y amenazas”, especialmente contra los líderes. “La situación es de temor por otra arremetida, porque han surgido las amenazas y el seguimiento a los líderes”.
Alberto Rojas indicó que si el Gobierno de verdad quiere la paz debe mirar hacia esta zona y ofrezca garantías de no repetición. “Les han pedido a compañeros que se retiren de los espacios de participación”. A pesar de que las autoridades judiciales hablan de delincuencia común, para los asustados voceros de la población “son los mismos paramilitares, los mismos grupos que están en contra de la paz del país y que quieren mantenernos quietos”.
En este momento se sienten preocupados, porque todas las acciones que se hacen las quieren encasillar en la reconciliación y el posconflicto. “A las víctimas nos quieren meter con los victimarios en todos los escenarios para que lideren ese proceso. Eso nos tiene preocupados”, afirmo Rojas.
La situación que ocurre en El Catatumbo es difícil y de nuevo han aparecido muertos. “Ojalá haga presencia el Ejército y que sirva para algo, o al menos que no haya repetición”.
Otro reclamo de Marcha Patriótica es la conformación del Consejo Departamental de Paz, en el que no sienten representados. “Queremos que participen todos los sectores que tienen que ver con la paz del país”, dijo Alberto Rojas y denunció que, el 3 de junio, la Secretaría de Víctimas solo llamó a unos tres voceros para conformar el grupo y no tuvo en cuenta a la población de víctimas.
“Sentamos nuestra protesta ante la Gobernación para que reestructure la Ordenanza 010 de 1998, porque es excluyente, solo incluye a dos o tres sectores”. A Marcha Patriótica pertenecen 30 organizaciones en el departamento y la Mesa de Desplazados tiene otras 28.
La denuncia de Rojas fue más honda. “A estos espacios no fuimos convocados, necesitamos que todos participemos. Sabemos que hay organizaciones amañadas y siempre están donde hay plata, pero en el resto del trabajo que se debe hacer nunca aparecen”.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Foto: www.contraluzcucuta.co
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