CÚCUTA.- Doscientos cuarenta segundos permaneció iluminado el cielo en Cúcuta para darles la bienvenida a los centenares de deportistas que participarán en los tercero Juegos Paranacionales ‘Carlos Lleras Restrepo– 2012.
Los fuegos pirotécnicos se encendieron al final de la ceremonia protocolaria y dieron el toque de fantasía a la fiesta que se extenderá hasta el 3 de diciembre. Ese día, cada delegación hará la evaluación de la visita a la capital de Norte de Santander, sumará las medallas ganadas y, seguro, llegará a la conclusión que invertir es deporte es la mejor ganancia para su departamento.
Los representantes de cada región desfilaron, en el estadio General Santander, y saludaron a los cucuteños que en buen número llenaron los graderíos del escenario. En orden y en perfecta formación los deportistas saludaron en el primer contacto con los encargados de juzgar sus actuaciones.
El aplauso atronador se lo ganó el ‘Campeón de la Vida’, Luis Fernando Montoya. La imagen que se tiene del técnico parado en la raya para dirigir al Once Caldas mientras hacía tránsito a la Copa Libertadores, no se ha borrado de la mente de los cucuteños.
Cada grupo venido de los cuatro puntos cardinales de Colombia recibió el reconocimiento y, seguro, se llevará la buena imagen de esta ciudad que los acogió durante nueve días como hijos predilectos, sin mirar las condiciones físicas.
Los visitantes conocieron de cerca los acontecimientos relevantes de la vida de los nortesantandereanos y con el repaso histórico entendieron por qué le dieron la sede de los Paranacionales a Cúcuta. Los momentos que van desde la conquista y el sometimiento de los motilones, por parte de los españoles, hasta estos días se recrearon para mostrar la raza bravía que acoge a los discapacitados que entraron en competencia, este domingo, en cinco deportes.
La noche sabatina se llenó de color, estallidos de fuegos pirotécnicos y figuras en el cielo. Fueron cuatro minutos de admiración y alegría por el espectáculo presenciado para dar comienzo a las justas que reúnen a más de 1700 atletas.
Doce mil asistentes vibraron con el ritmo de la música, la historia, las luces y el desfile de 900 atletas en condición de discapacidad, que despertaron aplausos, sonrisas, abrazos en las tribunas.
Los momentos sublimes se trasladaron de la gramilla a las tribunas, donde se produjo emoción al ver a hombres que en una ocasión se consagraron en el deporte convencional y que por avatares del destino ahora forman parte de este grupo.
El Sistema Paranacional merecía una apertura como la que recibió en Cúcuta al estilo de las mejores inauguraciones de torneos internacionales con pasajes históricos de conquista, colonia e historia nortesantandereana. El escenario se adornó con luces, cantos, danzas y música que despertaron el fervor popular.
Ahora, llegan las competencias y que gane la delegación que mejor se preparó para subirse al escalón más alto del podio.
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