CÚCUTA.- Gerardo Bedoya, con el paso de los minutos se ha convertido en el líder del Cúcuta Deportivo. En el cuadrangular que definía el regreso a la primera división de dos equipos históricos tomó la cinta de capitán y respondió con creces a la confianza depositada por el profesor Alberto Suárez. En la vuelta a la A, la noche del primero de febrero, demostró de qué está hecho para el fútbol.
En el minuto 40 del partido contra Júnior de Barranquilla recibió la asistencia de Edwin Jiménez y de soberbió zapatazo venció al portero de la visita. Los aficionados reaccionaron de inmediato y corearon el apellido del antioqueño en agradecimiento por el favor recibido. En esta ocasión los gritos tuvieron otro sabor y un nuevo significado.
El gol que a la postre le dio el triunfo al once motilón le sirvió a Bedoya para poner a sus pies a los 35.000 aficionados que colmaron los graderíos del General Santander. Otros tantos similares, pero en contra de la divisa rojinegra, le valieron millares de madrazos a todo pulmón. Gerardo, entre risas, recuerda esos momentos y reconoce sin aspavientos ni resentimientos que en esta plaza es donde más le han recordado a la mamá
Ahora, tiene otra visión y con la seguridad que dan los años y los kilómetros recorridos en estadios nacionales y del extranjero, sabe que comienza un nuevo idilio con la afición. En temporadas pretéritas vivió ese enamoramiento con los seguidores del Pereira, equipo en el que debutó (1996), Deportivo Cali, Atlético Nacional, Millonarios, Santa Fe, Envigado, Boyacá Chicó y Fortaleza F.C. En el exterior vistió la camisa del Racing de Argentina.
Por las actuaciones en Bogotá y en Cúcuta, a los fanáticos locales no les cabe la menor duda de que la rojinegra no será una franela más para la colección del centrocampista fuerte, de carácter y temperamental que ha visto la tarjeta roja en 41 oportunidades. Casi una por cada año vivido, nació en 1975.
Acerca del encuentro contra Júnior, que marcó el retorno del Cúcuta a la Liga profesional, dijo, en entrevista con el programa radial ‘En la jugada’ (RCN – Bogotá), que “la gente salió contenta y nosotros estamos felices”. Se mostró sorprendido por la presencia de esa cantidad de aficionados al General Santander, aunque sabía que se podía llenar, y le agradó que durante todo el tiempo los alentaron.
“Cúcuta es una linda plaza, y se convierte en una plaza exigente por todo lo que generan” los hinchas en las tribunas. En los primeros días que llegó a la ciudad el sol le pegaba duro y el domingo, la humedad lo molestó. Sin embargo, “no me ha costado la adaptación, me siento bien”.
Al hablar sobre los retos del Cúcuta para este primer semestre, tiene claridad en los propósitos. Primero, salir del temido descenso, el equipo comenzó con una desventaja de 10 puntos. Segundo, la idea es pelear y meternos entre los ocho. “Ayer era una buena prueba. No es lo mismo un cuadrangular de la B que la A”.
El liderazgo en la cancha también se nota fuera. Muchos de los jugadores motilones, al término del compromiso le dijeron que es brava la A, “pero igual respondieron”. Los tres puntos ganados lo llevan a considerar que “es un equipo luchador que se entrega. Cada partido será un medidor para nosotros y mirar a qué podamos aspirar”.
Mientras definía el futuro, a finales del 2014, pasó por los estudios de televisión y fungió como comentarista. Cuando comenzaba a amañarse en ese trabajo le llegó la oferta motilona y la tomó. En esa experiencia “me sentí complacido” y extraña esos momentos. Por ahora, “trataré de seguir con esta linda carrera y alcanzar más logros”.
En la primera fecha de la Liga, los defensas Luis Vergara y Franco Sosa chocaron de frente. El médico Edgar Cardona dijo que los jugadores terminaron con trauma craneoencefálico de leve a moderado. Se les practicó un TAC que no evidenció lesión grave. Vergara fue suturado y Sosa será llevado a cirugía plástica.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
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