JUAN FRÍO – Villa del Rosario.- “El conflicto armado nos marcó, pero también nos hizo más valientes, resistentes, persistentes y ahora, ayudados por la Unidad para las Víctimas, Juan Frío cree en paz y busca la reconciliación”, dijo Fideligna Gómez, integrante del Comité de Impulso del corregimiento, en Villa del Rosario.
Durante la apertura del Festival de la Cachama, la Pluma y la Hortaliza, en Juan Frío, se destacó el trabajo de la Unidad para las Víctimas para mejorar la calidad de vida de los habitantes del municipio.
La fiesta anual se celebra el 25 y el 26 de noviembre y este año contó con el apoyo de la Unidad, como parte del proceso de reparación colectiva. El Festival tenía reconocimiento en el Área Metropolitana de Cúcuta y en los municipios venezolanos vecinos. Los residentes en esas localidades eran asiduos visitantes. Sin embargo, la llegada de grupos paramilitares, en el 2000, acabó con la tradicional celebración.
Durante más de un lustro, miembros del grupo al margen de la ley utilizaron el pueblo como sede de ajusticiamiento. Aquí, incluso, adecuaron hornos crematorios para desaparecer a cientos de víctimas que traían de sectores aledaños, especialmente de Cúcuta.
Los habitantes de Juan Frío fueron testigos obligados de la barbarie, sin poder hablar ni denunciar los hechos. El rumor de lo que sucedía alejó a los visitantes y acabó con muchas tradiciones, entre ellas el Festival de la Cachama.
“Fui la primera que declaró (ante la Justicia) lo que pasó en Juan Frío y nos reconocieron como sujetos de reparación colectiva. Nos han hecho acompañamiento y el de este año es el segundo Festival que hacemos en esta etapa de paz, pero vendrán más y cada vez mejores”, agregó Fideligna.
Orlando Cárdenas, propietario de un restaurante en el lugar, recordó que entre 1995 y 2000, la piscicultura era parte del sostén económico de Juan Frío. La facilidad del terreno permitía la conservación de los estanques para cultivar los peces.
“Vendíamos más de 300 cachamas semanales. Teníamos posicionada la cachama borracha (pescado frito y gratinado), como menú especial. Después del 2000 todo cambió. Las ventas bajaron más del 90 por ciento”, recordó el empresario.
Ahora, en tiempo de paz y reconciliación, el corregimiento resurge para recuperar el potencial gastronómico. Los habitantes engalanaron carrozas para anunciarles a Villa del Rosario y el Área Metropolitana de Cúcuta que están de regreso. La jornada continuó con bailes, actividades deportivas y culturales.
Una valla a la entrada del pueblo es el primer aviso de llegada al ‘reino de la cachama’, en este punto fronterizo colombiano. El director territorial de la Unidad, Saniel Peñaranda, hizo un llamado para que nadie deje de visitar el corregimiento.
“Hoy le decimos a la gente que Juan Frío es territorio de paz y que pueden venir a disfrutar de un sábado o un domingo en familia; del maravilloso clima y, de una deliciosa cachama”.
Recordó, que los juanfriorenses sufrieron por la violencia paramilitar, y rescató el valor que tienen para salir adelante. “Quiero felicitar al Comité de Impulso del corregimiento. No se quedaron anclados en lo que les pasó, están organizados, reconstruyen y retoman los proyectos de vida”.
Contraluz.CO Sólo Periodismo