CÚCUTA.- Michael Schmidt llegó de Alemania para compartir experiencias del proceso que se aplicó en Frankfurt. Hace 20 años, reclutaban trabajadoras sexuales y portadores de VIH y Hepatitis C con el fin de evitar la propagación del virus de inmunodeficiencia por compartir jeringas.
“No es un camino de oro. Eso está claro, porque no promovemos la abstinencia, solo buscamos un beneficio físico, pues en Alemania todos tienen derecho a consumir droga”, afirmó el psiquiatra clínico Schmidt.
El programa inicia con un proceso de búsqueda de entre 1500 y 2000 habitantes de la calle que no estén cubiertos por la seguridad social alemana, que estén sumidas en la droga y tengan el deseo de salir adelante. Firman el acuerdo muto con la intención de abandonar este problema social, seguido de exámenes médicos. A diario, los adictos deben acudir a los centros de asistencia para demostrar que no consumen.
En la segunda fase, el ciudadano se presentara ante las autoridades para saldar cuentas con la justicia. “El centro de rehabilitación da las garantías. A la segunda reincidencia, está fuera del programa. Debemos entender que en el afán de conseguir lo del consumo cometen delitos, hurtos, y algunos llegan hasta el homicidio”.
El centro tiene especialistas en cada área. En esta fase el toxicómano debe presentarse dos veces por semana. En ese momento debe tener seis meses en el proceso de rehabilitación.
En esta etapa se practican exámenes médicos, si hay reincidencia se le da la oportunidad de reiniciar el proceso. A la segunda recaída se expulsa.
Luego de los primeros seis meses y si presenta buen cuadro de evolución, el paciente pasa a una tercera fase del programa. En una clínica de mayor categoría inician el proceso de abstencionismo, con la ventaja que el proceso se hace desde casa.
Comienza el proceso a base de metadona, que encuentran en máquinas dispensadoras en Frankfurt. Hay cuatro salas de consumo en las que los adictos consiguen jeringas si el consumo de heroína es intramuscular, para evitar los contagios de VIH y Hepatitis C. En Alemania mueren al año entre cuatro y cinco personas por sobredosis.
Las salas de consumo reciben más de 80.000 visitas anualmente. En Frankfurt tiene 600.000 habitantes y es uno de los centros de mayor consumo de heroína intramuscular en el país.
Cúcuta y Norte de Santander reciben capacitación para el manejo de consumidores de heroína. La amenaza, además del VIH y las enfermedades de trasmisión sexual, no es la Hepatitis C sino la tuberculosis.
El Plan de Respuesta Rápida Frente al Consumo de Heroína cuenta con acompañamientos que inician en el hogar del adicto y los centros educativos. Las poblaciones vulnerables se contextualizan en el uso y abuso de la heroína y cualquier droga.
El plan de choque cuenta con agregados favorables, como el Centro de Escucha Canal Bogotá, el Hospital Mental Rubesindo Soto, el Hospital Universitario Erasmo Meoz, sicólogos, siquiatras, comunidades terapéuticas y procesos pedagógicos.
El funcionamiento de este proceso informa que el 95 por ciento de consumidores de heroína en Cúcuta está conformado por hombres y el 5 po ciento, por mujeres.
Contraluz.CO Sólo Periodismo