CÚCUTA.
Al recorrer la ciclovía nocturna (miércoles) son muchas las sorpresas que se cruzan por el camino. Jóvenes en pleno ejercicio, adultos al trote, mascotas obedientes, ciclistas improvisados y boxeadores inexpertos. En medio de esa barahúnda deportiva están ellas, vestidas de naranja y negro, sonrientes, sudorosas y dispuestas para saltar hasta el cansancio.
Carolina Castellanos deja a un lado los ejercicios, baja el volumen de la música y explica qué es el Kangoo. “Es un deporte que hace cinco años está en Cúcuta”. Lo define como una disciplina completa, porque combina aeróbicos, dance y carreras para quemar grasa, tonificar piernas, glúteos y abdomen, y mejorar la resistencia cardiovascular.
Al otro lado, las compañeras continúan la rutina para no dejar enfriar el cuerpo. Rebotan sobre las botas, elemento especial para este deporte, equipadas con resortes o suelas elásticas, diseñadas para absorber el impacto en las articulaciones. “Pesan dos kilos. Dimensionen el impacto que tienen al hacer la elevación”
Kangoo Cúcuta es el club al que pertenecen y con el que están comprometidas. En el tiempo que tiene el grupo ha recibido acogida por ser diferente, atípico y peculiar. En el campo internacional es conocido como “el deporte de la felicidad”, porque se aleja de lo cotidiano. “Todo eso llama la atención para quienes se les dificulta hacer carreras. Ha generado impacto”.
Carolina conoció esta disciplina en otra ciudad y le despertó curiosidad, porque como no es amante de las pesas quería probar con algo diferente y lo encontró. “Me gusta entrenar, pero soy más de rutinas. Lo probé, investigué, no estaba en Cúcuta y lo traje”. Así se ha convertido en la pionera de ese deporte en la capital de Norte de Santander.
Y no se quedó solo en las ganas de la práctica. Tomó la iniciativa para capacitarse y ser instructora. “Tenemos certificaciones en Kangoo power y Kangoo dance. Los cursos nos los dan instructores internacionales, certificados”. Cada año, entre marzo y abril, se organiza el open latino que reúne a la comunidad practicante.
En el 2026, la sede del encuentro será Cartagena y allá estará Carolina. Hace cuatro años asiste al encuentro, aprovecha para actualizarse y para aprender lo nuevo del Kangoo y mantenerse a la vanguardia. “Hay competencias de coreografías. Estoy en análisis con el equipo, porque vamos unas siete y no sabemos si entraremos en competencia”. Los enfrentamientos van de las inexpertas a las experimentadas.
Cuando comenzó en este mundo deportivo las dificultades aparecían a cada instante. Han transcurrido 48 meses y la evolución ha sido enorme. “Esto es de resistencia, más cardio respiratorio. Uno lo va haciendo a medida que pueda y va poco a poco”.
El ver a solo chicas en la práctica pareciera que es deporte para mujeres. Carolina sale al paso de esa reflexión. “No. He tenido chicos en clase. No, esto no tiene género. Esto es para el que le guste y que quiera”. Tampoco tiene edad, solo que hay que tener potencia para levantar el peso de las botas.
Los sitios de entrenamiento son El Malecón, al lado de Las Cascadas, en Las Cascadas y en Ceiba. En cuanto al futuro lo proyecta “grande. Siento que nos falta mucho por abordar en la ciudad. Es un deporte que apasiona, es diferente. Siento que vamos a ser grandes y hay que llevarlo poco a poco para llegar a más gente”.
El entrenamiento comienza con el aprendizaje sobre cómo calzarse las botas, cómo saber utilizarlas, cómo saltar, cómo dar vueltas y cómo caminar o correr. Atrás, las compañeras de Carolina Castellanos no detienen las rutinas. Sube el volumen a la música y atraen miradas de los caminantes por la avenida Libertadores. La noche está por terminar.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Contraluz.CO Sólo Periodismo

