CÚCUTA.- La fumigación contra el vector del chicungunya se cumple al ciento por ciento en Cúcuta. Las cinco máquinas termonebulizadoras recorren los cuatro puntos cardinales de la ciudad, en cumplimiento del cronograma establecido para combatir la enfermedad.
Cincuenta barrios diarios son objeto de campañas en prevención del virus provocado por el zancudo Aedes Aegypti. La intensidad de las aspersiones de insecticida está sujeta a los casos reportados. El objetivo es reducir la incidencia del mosquito. Chicungunya significa ‘hombre doblado’, en alusión al aspecto encorvado de los pacientes debido a los dolores en las articulaciones.
Residentes de los sectores intervenidos abrieron puertas y ventanas para facilitar el ingreso del insecticida a los hogares. Conductores de carros y motos dieron paso libre a las camionetas sobre las que están montadas las máquinas. Los equipos de fumigación fueron importados en cumplimiento de la alerta amarilla declarada por la Alcadía.
Las termonebulizadoras son máquinas semipesadas que pueden ser operadas manualmente. En la capital nortesantandereana se siguen protocolos establecidos por el Ministerio de Salud para campañas especiales contra trasmisores de enfermedades tropicales.
Las jornadas de fumigación presentan dos ciclos según la epidemiología de los casos reportados y se caracterizan por las secuencias numéricas:
1.- 1-4-7. La secuencia de tres dígitos inicia el día uno en el sector definido, se repite en el día cuarto y nuevamente se adelanta en el día séptimo.
2.- 1-8. El segundo ciclo inicia el día primero en el lugar determinado y se repite el octavo día.
La Secretaría de Salud Municipal y la Cruz Roja instruyeron a los cucuteños sobre la elaboración de trampas para el zancudo. Funcionarios explicaron cómo capturar el mosquito ‘patas blancas’, trasmisor del dengue y del chicungunya.
1.- Solo se utilizan envases plásticos de gaseosa de 2,5 litros.
2.- Se emplean un gramo de levadura, 200 gramos de agua tibia (1 gramo de agua igual a 1 mililitro de agua) y 50 gramos de azúcar.
3.- Cortar la botella por la mitad
4.- Mezclar el agua con el azúcar en el recipiente, luego se añade la levadura y se inserta la parte superior de la botella a manera de embudo en el recipiente cortado por la mitad que contiene la mezcla.
5.- La trampa se envuelve con un paño oscuro y se deja expuesta para que los zancudos, atraídos por el dióxido de carbono que producen los elementos mezclados, queden atrapados.
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