CÚCUTA.- Algunas de las chatarrerías que funcionan en inmediaciones del Canal Bogotá cambian hierro, aluminio, cobre y otros metales por bazuco y marihuana. Los recolectores de estos productos van por los barrios en carreteras y cuando tienen buena cantidad hacen el trueque por droga.
La denuncia la hizo el alcalde Donamaris Ramírez, este lunes, en la apertura del centro comercial Las Mercedes, en la avenida 7 con calle 5, antigua Cárcel Modelo, colindante con el Barrio Chino.
Ninguno de esos negocios, que han funcionado en el sector por años, está apto para desarrollar la actividad comercial. Tránsito Municipal les dará un mes para reubicarse. Si no cumplen con la orden serán cerrados.
En la ciudad hay dos sitios especiales para albergar a los chatarreros. Uno, en la Zona Industrial, el otro no supo el Alcalde decir dónde está. Cada lugar tiene 1000 metros cuadrados para acondicionarse y permitir el funcionamiento de las compraventas de chatarra.
Decenas de vendedores ambulantes asistieron a la entrega del nuevo centro comercial cucuteño. Llegaron con la esperanza de encontrar un local para dejar las calles y convertirse en propietario. El alcalde Ramírez les explicó en detalle el proyecto.
Setecientos cincuenta comerciantes informales podrán ofrecer las mercancías a la sombra, alejados de los andenes, como han pasado años. El edificio de dos plantas, tiene depósitos, escalera eléctrica, rampa, cafetería y plazoleta.
Hasta el momento se han vendido 350 cubículos, de los cuales 40 corresponden a la Feria del Juguete. La prioridad la tendrán los expendedores callejeros por intermedio de los sindicatos y las asociaciones que los representan.
En las cuentas para convencer a los futuros inquilinos de la remozada prisión se hizo el comparativo con el precio de un puesto en San Andresito. Allá, cuesta $80 millones, mientras que acá el valor lo impone la ubicación y oscilan entre $17,5 millones y $29 millones.
Los que acojan el plan tendrán seis años para pagarlo. La cuota inicial será de $3,0 millones y se diferirá en seis meses. “El que quiera más, que le piquen caña”, dijo Donamaris Ramírez.
Mientras el Alcalde se desgañitaba para convencer a los compradores, Carlos Arturo Cornejo, presidente de la Asociación de los Trabajadores de la Nueva Sexta, expresó escepticismo en el proyecto. “Esto no es para gente de la calle”, dijo mientras contemplaba la edificación.
Advirtió que en el mañana, cuando los cucuteños volteen a mirar el centro comercial se darán cuenta de que se ha convertido en otro San Andresito, “porque ellos sí tienen la plata para comprar 5 y 10 locales, mientras que el de la calle de dónde va a pagar lo que le están cobrando”.
El 30 de mayo vencerá el plazo para que los ambulantes hagan negocio y adquieran el local. El primero de junio se abrirá la oferta al público. Donamaris Ramírez anunció que si hay cupo comprará varios de los cubículos, aunque no especificó que vendería.
Los locales quedarán blindados para que los dueños no los vendan en pocos meses y obtengan ganancias. El mínimo de tiempo para negociarlos será de seis años.
Cornejo dijo que es una propiedad horizontal que no se cumple. Tras declararse nacido dentro de la plaza de mercado, reiteró que el centor comercial “es un exabrupto. Eso es para comerciantes con mucho dinero. Para nosotros los de la calle no hay nada”.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Contraluz.CO Sólo Periodismo
Buen instrumento periodistico.
temas tratados bastante interesantes.
me ofrezco para tratar temas de administración publica local
Un abrazo
hola Daniel, cuando usted quiera puede iniciar con sus escritos, estamos prestos a publicarlos