CÚCUTA.- Durante mucho tiempo han hecho carrera en esta ciudad, y sobre todo en la zona céntrica, los llamados megáfonos, herramienta que utilizan los vendedores ambulantes para llamar la atención sobre los productos que venden. Sin embargo, estos elementos se han convertido para la comunidad, y en especial para el comercio, en elementos perturbadores que afectan la salud mental.
Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y estudios auspiciados por Corponor y la Alcaldía, los altos decibeles que producen ocasionan estrés a quienes conviven en el radio de operación.
El ruido que producen estos aparatos y las bocinas de los vehículos se concentran en mayor grado en las avenidas 6, 7 y 8 del centro de la ciudad y producen contaminación auditiva.
Los comerciantes siempre han solicitado la intervención del gremio ante las autoridades municipales para buscar alivio a una enfermedad que menoscaba la salud de la comunidad.
Con estos argumentos, creemos que las autoridades de la ciudad pueden eliminar, mediante acto administrativo, los megáfonos como herramienta de trabajo en las ventas ambulantes y de comerciantes si es el caso.
De lo contrario, estaremos haciendo lo que hemos venido haciendo por muchos años, y esporádicamente, quitar los aparatos para luego devolverlos, lo que se convierte en un desgaste para la Secretaría de Gobierno y la Policía.
Urge, entonces, erradicarlos, porque ‘a grandes males, grandes remedios’. Si algunos pueden invocar el derecho al trabajo, el derecho a tener salud mental colectiva, prima sobre cualquier derecho particular.
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