CÚCUTA.- Los niños de Pamplona (Norte de Santander) hace un cuarto de siglo dejaron de ser espectadores de los actos religiosos de la Semana Santa y pasaron a ser protagonistas. Al principio asistían a las ceremonias tomados de la mano de los padres de familia; ahora, van revestidos como los personajes de la época de Jesús.
El padre Rafael Lizcano García tuvo la feliz idea, en 1992, de vincular a los pequeños a las procesiones para hacerlos partícipes en la conmemoración de los momentos de la vida, pasión y muerte del Hijo de Dios. De inmediato despertó el fervor en la población infantil, con respaldo de los padres de familia.
Los niños sienten felicidad por participar en la Semana Mayor y esperan con agrado la llegada de los días santos para entregarle parte de la cotidianidad a la historia sagrada. En los meses previos se capacitan en la catequesis y preparan el recorrido de las procesiones.
Han sido 25 años de participación infantil para engalanar una de las tradiciones religiosas significativas del municipio nortesantandereano. La Semana Santa Infantil se ha convertido en el espacio de tolerancia y crecimiento en valores humanos y religiosos. Los niños, en su inocencia, en cada acto manifiestan el amor a Cristo.
En este tiempo no ha faltado la lucha por mantenerse y destacar entre los adultos. El trabajo mancomunado de líderes, mayordomos, padres de familia sacerdotes y entidades públicas y privadas ha dejado como resultado el reconocimiento nacional e internacional a esta tradición y el posicionamiento como manifestación de fe entre pamploneses y visitantes.
La Asociación de líderes de la Semana Santa Infantil de Pamplona (ALSSIP) es la encargada de dar inicio a las labores de preparación y organización anual. Comienza, en enero, con la inscripción de los niños participantes y continúa con el trabajo de enseñanza para llegar a los días santos con los cargos asignados y los personajes escogidos.
En las procesiones se ven papas, cardenalitos, monjas y religiosas que representan el mundo católico actual. Al lado caminan nazarenos que cargan los pasos representativos de cada momento de la pasión de Jesús camino al calvario. Soldados romanos, mujeres de Jerusalén, hombres de la época y el Mesías con la cruz a cuestas hacen parte de la procesión.
La Semana Santa Infantil es catalogada patrimonio de la ciudad y se ha convertido en semillero para que perduren las tradiciones. Los niños asumen con responsabilidad la misión de seguir los pasos de los nazarenos adultos, que les sirven de ejemplo y los admiran por la labor que cumplen en la Iglesia Católica.
El fervor de los pequeños invita a que la Semana Santa sea espacio de recogimiento y reflexión para los habitantes del municipio y para quienes llegan por esos días a la Ciudad Mitrada. En los recorridos los niños dan ejemplo de religiosidad para quienes desde las aceras observan atentos el paso de las procesiones.
El trascurrir de los años ha convertido la Semana Santa Infantil en testimonio vivo de los pasos de Cristo en la tierra.
Foto: www.contraluzcucuta.co
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