CÚCUTA.- Vistas las particularidades que envuelven la campaña política a la presidencia, por parte de la oposición, en la República Bolivariana de Venezuela, se alcanza a percibir la influencia de factores que hacen sombra desde el exterior. Inevitable es el avance de los procesos revolucionarios no armados en varios países de América. El triunfo sorprendente del teniente coronel Hugo Rafael Chávez, en las elecciones de diciembre de 1998, prendió las alarmas en la derecha venezolana, extendida ahora a la derecha internacional.
Aplicaron diversas técnicas desestabilizadoras fallidas, hasta llegar a la receta golpista. Francotiradores, marchas violentas, acaparamiento de alimentos, paro petrolero, ‘guarimbas’ (bloqueo de calles e incendio de cauchos). Abusaron de las herramientas sagradas que la democracia permite y aprovecharon el Referéndum revocatorio en el 2004 y fracasaron de nuevo en el intento de salir del presidente Chávez.
No contentos con la estrategia aplicada en Honduras y Paraguay, consideran que el golpe mayor es salir del presidente Chávez y provocar una caída en escala de los demás procesos regionales. El enemigo no descansa, hemos dicho. No duerme. Y prepara, nuevamente, el asalto a Venezuela, disfrazado de demócrata.
Las elecciones previstas para el 7 de octubre están servidas para dar ese golpe tan buscado. Inicialmente, lanzan un candidato insalubre, lo cual es estratégico para ellos. Lo único que necesitan para dar el golpe es tener un candidato golpista. Nada más necesitan. Al mejor estilo de los ‘Progresistas’ contemporáneos no se requiere discurso ni Agenda de Gobierno. Se requiere un candidato que sea útil para desestabilizar la nación, abusando de un proceso electoral en perfecta democracia.
Sin embargo, la oposición, valiéndose de la fragilidad de los sistemas democráticos honestos, prepara un golpe de estado con visos de legalidad. El plan se cumple a partir del resultado mostrado en la consulta interna de finales del 2011, alterado y destruidas las evidencias.
Una participación de escasos 1’5 millones de votantes se subió a más de 3,0 millones con el fin de justificar un apoyo popular aparente. Fracasado el intento de usar la enfermedad del Presidente como plataforma de lanzamiento, la obsesión golpista se extiende al campo Internacional para, desde allí, fraguar sus aviesos intereses: apoderarse de la riqueza nacional y arruinar la revolución bolivariana.
El evidente apoyo de la derecha anti-chavista encabezada por Álvaro Uribe, es el mejor aliado. Los antecedentes tenebrosos del narco-paramilitarismo colombiano al servicio de la oposición en Venezuela: muerte, delito, capitales impúdicos, contrabando, fuga de capitales y desconocimiento de la ley constituyen la principal cualidad.
La prensa internacional se une a la avanzada golpista con titulares: “Capriles es favorito en Caracas, según la última encuesta electoral”, “Salud de Chávez genera dudas en los votantes”, “Chávez inscribió su candidatura en medio de dudas sobre su salud”, “Capriles denunció que la Policía le impidió acceso a barrio de Caracas”, “Henrique Capriles se considera de centro izquierda”, “Encuesta reporta empate técnico entre Chávez y Capriles”. Notas de prensa que, a todas luces, buscan agrandar una candidatura, que por el perfil de la oposición no pasa del 20 por ciento del apoyo popular.
La gran mayoría del ‘bravo pueblo de Venezuela’ está con el presidente Chávez. Sabiendo que son perdedores por amplio margen, no les importa. Mienten sobre manifestaciones multitudinarias. Refieren empate técnico en encuestas fraudulentas, trasladan gente para apoyos ficticios, hacen eventos y movilizan gente paga y motorizados encapuchados que andan armados y agreden a los chavistas en busca de muertos.
Hacen cuentas alegres y confunden al ‘bravo pueblo de Venezuela’ con los de otros países, sometidos, engañados y dominados. En Venezuela el camino del socialismo es irreversible.
¿Cuál es el objetivo final sabiendo que van a ser derrotados estruendosamente? Generar caos gritando “fraude en las elecciones”. Por eso no les importa el perfil del candidato. Solo les interesó tener un candidato. Eh ahí el fin. Estar alertas es la consigna. Hay que prever de la manera más efectiva cada movimiento de la oposición y neutralizar la intentona golpista dentro del marco de la Constitución y la Ley.
Contraluz.CO Sólo Periodismo
la persona que escribió esto, es el mismo discurso que maneja Piedad Cordoba y los que adulan a una supuesta revolución….. lo noto con resentimiento, creo que lo ve desde una perspectiva muy subjetiva, el escrito esta fuera de la realidad, se deja llevar por la pasión. Creo que no ha vivido en Caracas en la epoca del 11 de abril, para hablar tanto de “los golpistas”, no ha vivido lo que es la represión de los chavistas, NO HA ESTADO BAJO FUEGO ENEMIGO para hablar tanta paja, por eso es que la gente odia a los periodistas… porque dicen estupideses a veces…. pareciese con rabia ante un inminente cambio , se debe informar mejor, el escrito esta muy inmaduro, para ser una persona de la universidad, informese mejor, consulte fuentes, no se quede con su propia fuente, demasiado politiquero esto.