CÚCUTA.- El maestro de construcción Orlando Antolínez visitó las dos casas modelo que presentó Donamaris Ramírez como candidato a la Alcaldía de Cúcuta y que le valieron el respaldo en las urnas, el 30 de octubre. Las miró por fuera, las midió, hizo las cuentas y concluyó que la promesa de construir 20.000 viviendas no es posible.
– Si construye 5.000, démonos por bien servidos – dijo y se colgó el metro en la correa.
El programa de gobierno del Alcalde electo contempla la entrega de las soluciones habitacionales en cuatro años. De acuerdo con las sumas, multiplicaciones y divisiones de Antolínez, las dificultades son grandes para cumplirles a los que creyeron en esa oferta electoral.
El modelo de casa mide 7,5 metros de largo por 6,0 metros de frente. Consta de comedor, cocina, dos habitaciones y un baño. El área construida es de 42 metros cuadrados y tiene un costo de $18 millones.
Estas dimensiones dan para levantar 36 viviendas por manzana, lo que daría 556 manzanas para cumplir el sueño de Donamaris Ramírez de darles a los cucuteños un lugar digno para vivir.
– El problema es el terreno donde se construirán las casas – dijo Antolínez y continuó haciendo operaciones matemáticas para entender el proyecto.
En la campaña política el candidato dio respuesta a esa inquietud planteada por el maestro de construcción y que preocupa a los detractores del próximo Alcalde. Hay “tierras que deben ser agregadas como zonas de expansión en el Plan de Ordenamiento Territorial de la Ciudad de Cúcuta”.
Para cumplir con la meta de construir las 20.000 viviendas en los 48 meses de mandato, deben terminarse 14 casas por día. Aquí es cuando Orlando saca de nuevo la calculadora y hace un gesto de incredulidad.
– Se necesitarían entre 8 y 10 obreros para terminar la obra, que se ocuparían de las partes hidráulica, eléctrica, mampostería, cubierta y ornamentación. Y eso con el terreno adecuado – afirmó Antolínez y comenzó a contar los bloques.
Cada casa requiere de 500 bloques tipo lego (20 centímetros por 30 por 15), 42 láminas de Eternit (7 metros de largo por 1,20 de ancho) y 7 caballetes. Cemento solo se gasta para el piso (36 metros cúbicos). La recomendación es que se vitrifiquen los bloques para que tengan mayor consistencia en el tiempo y no los carcoman el viento y la lluvia.
Aunque reconoció que el trabajo rendiría si se hace en cadena. La totalidad de las viviendas requerirá de 10 millones de piezas y por casa la mano de obra, que llegaría a los 3.000 obreros, costaría entre $4,0 millones y $5,0 millones cada una.
La cuestión económica también fue analizada sobre el terreno. Si un particular quiere construir una casa con las especificaciones de las ofrecidas por Donamaris Ramírez gastaría de $10 millones a $12 millones.
En la efervescencia de la campaña el candidato dijo que hay disponibilidad de subsidios por parte del Gobierno y Cúcuta no ha hecho uso de esos recursos.
La casa modelo construida en los alrededores del Banco de la República la tomó en posesión una familia que no permite el ingreso. La de la autopista Atalaya puede apreciarse sin inconvenientes.
– Esta la hicieron como cinco obreros en cuatro días – dijo un vecino que no tuvo reparos para mostrarla y dejar que la sigan viendo los interesados en solucionar el problema habitacional.
“Hemos concluido… que es totalmente viable la construcción de 20.000 viviendas de interés social en serie no solo para nuestra capital sino para el Área Metropolitana”, dijo Donamaris Ramírez para convencer que cumplirá la promesa de campaña.
– Aquí lo que no se puede es guardar mugre – manifestó Orlando Antolínez y se marchó con el gusto de haber conocido los modelos de las casas que darán solución a los problemas de vivienda que acosan a los cucuteños.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Fotos: MARIO CAICEDO
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