1.- Valorando la necesidad de buscar alternativas y de provocar atención sobre los factores que puedan estimular el mejoramiento de servicios y los mayores y mejores empalmes nacionales e internacionales, surgió la opción de reeditar y volver a organizar la Feria Internacional de Cúcuta (FIC) o la Feria Internacional de la Frontera (FIF) eventos que congregaron la presencia de productores, industriales, comerciantes, promotores y gestores de actividades empresariales, que asociaron el interés de muchos hacia la necesidad de activar en esta frontera colombo-venezolana mayores actividades y relaciones de trasformación y producción hacia otros ligares del mundo.
La experiencia que dejaron estas ediciones, en el pasado siglo y que en el caso de la FIF tuvo celebraciones en Cúcuta y en San Cristóbal, con reconocida aceptación y éxito, podría tener ahora una gran acogida y favorabilidad, porque tanto aquí, como en el otro lado de la frontera, se ansía hallar fuentes de trabajo y productividad ante los hechos que no han permitido el avance social y económico por las divergencias políticas de orientación y mando.
2.- Además, hay un hecho que no debe olvidarse o relegarse en atención, es el pertinente al acercamiento y la labor compartida que para su progreso y ascenso comunitario y representativo debemos efectuar quienes compartimos una frontera común y un aprovechamiento de ubicación y ventajas comparativas, que podrían reportarnos grandes beneficios, si obráramos con un mayor sentido de fraternidad y convergencia hacia el verdadero desarrollo. Pensar tan solo en que allá es allá y aquí, solo nosotros, es valorar y otorgarle vigencia a una muralla que obstruye e impide avances y desarrollos trasformadores, en muy diversos planos y actividades.
La oportunidad de crear y otorgarle presencia revitalizadora a Parques Industriales y Tecnológicos, Zonas Francas Especializadas y Zona Aduanera, impulsora para Maquiladoras, es una esperanza, pero sin respaldos y apoyos, necesarios para verdaderos actos presenciales y vivenciales, generadores de empleos, inversiones, capacitación, innovación y constante investigación. Y, por eso, también los cierres de almacenes, la búsqueda de otras alternativas y el uso de las trochas, rompiendo normas y regulaciones, para una vivencia irregular.
3.- El propiciar entendimientos hacia el progreso y para convergencias productivas, que hagan de la frontera una faja territorial propicia para el establecimiento de empresas que dinamicen la estructura operativa, es, ese algo que nos hace falta, porque lo que está en suspenso –y, sin que se capten progresos- es lamentable y perjudicial, como lo es: Que el Puente de Ureña, por Tienditas, siga sin amarres, ni finales; que no tengamos aeropuerto internacional, para mayores vínculos con el mundo; que no poseamos Parques Industriales, con visión de futuro, universidades que estimulen la investigación, y una noción de vida, que abra y fortalezca nuevas acciones y caminos compartidos, con propósitos comunes y bien sustentados, con hechos demostrables.
Fenalco, como gran promotor de estas iniciativas, Cámara de Comercio, Acopi, Andi y el sector privado, en general, con apoyo de la Gobernación y las alcaldías, tienen la oportunidad y el momento.
JOSÉ NEIRA REY
Contraluz.CO Sólo Periodismo