1.- La usencia de una interacción permanente – de hombres y mujeres – y de unas bases de entendimiento claras y precisas sobre lo que son y representan la vivencia y la comunidad fronteriza, debidamente sustentadas y respaldadas por fraternas e integracionistas políticas de Estado, que además incentiven, proyecten y estimulen el desarrollo de estas áreas y zonas de importante e incuestionable complementación, le está haciendo daño y afecta seriamente a iniciativas y proyectos, que con sello y carácter binacional o simplemente de origen fronterizo, se han formulado hace muchos años, pero que la inoperancia politiquera y el exagerado centralismo han postergado y sin que a uno y otro lado de la frontera se constituya y emerja una Comisión Binacional que agite, canalice y dinamice, mediante la combinación de sectores públicos y privados lo que se necesita y que a gritos piden pobladores y visitantes, pero especialmente los desocupados, los informales y los rebuscadores, que al no hallar fuentes de empleo, capacitación y una visión de futuro más abierta y provechosa distraen y disipan los objetivos y oficios que deberían emplear quienes ocupan las posiciones de mando y de poder, dado que no se capta, ni se observa ni se escucha que gobernadores, alcaldes y miembros de las más importantes juntas directivas de las entidades establezcan vínculos de acercamiento y trabajo compartido con objetivos realizables, mediante estrategias conjuntas y reciamente compartidas.
2.- Sí, el problema fronterizo sigue vivo, porque no hay luces, ni ráfagas acentuadas sobre lo básico y lo primario, ni avances sobre las gestiones que encaminen voluntades y empeños hacia el mejoramiento infraestructural, los servicios elementales y básicos, así como en labores que exijan un esfuerzo de coparticipaciones evidentes.
¿Cuánto hace que no hay reunión entre gobernadores, alcaldes, Cámaras de Comercio, gremios profesionales y laborales? ¿Cuántos eventos culturales, deportivos o de interrelación y a diverso nivel se cumplen? ¿Qué plantean las Academias de Historia, ubicadas a uno y otro lado de los límites? ¿Distinto a lo definido por la ley 43 de 1973 – llamada de 1975 –que alude a importantes aspectos, pero que infortunadamente no se han cumplido, que está en camino en torno al Complejo Histórico de la Villa del Rosario, sin lugar a dudas el sitio de mayor referencia integracionista de América Latina? ¿Qué pasó con el Conjunto Recreacional Andino, aprobado por el Conpes, en 1985, y en procura de un Parque Especial de Diversiones, para impulsar el turismo y la sana expansión, ubicado entre Palo Gordo y Juan Frío, en Villa del Rosario? ¿Qué pasó con el verdadero Aeropuerto Internacional de Cúcuta y la agilización de la movilidad y controles por los puentes internacionales, más los nexos de unión entre universidades, para mejorar la investigación de lo nuestro? Y, no aludo a la Zona Franca, y a la urgente industrialización, porque da hasta pena reconocer que a los dolientes no nos dan cabida.
3. Sí, es una falla conjunta, que la frontera más importante y viva de América del Sur siga marginada, abandonada y sin que los más obligados y comprometidos en la búsqueda y hallazgo de ejemplarizantes soluciones dominen el panorama público, pero sin que surjan renovaciones y líderes comprometidos con el cambio y transformación que entre nosotros debe darse, si en verdad queremos subsistir, competir y progresar.
Ojala – y pronto – se escuche y vea la convocatoria amplia y generosa en las dos áreas y zonas de frontera limítrofes para conformar el movimiento binacional fronterizo, en procura del pleno desarrollo y el inicio de relaciones reales y comprensivas, entre las vecindades y con los respectivos centros nacionales.
JOSÉ NEIRA REY
Foto: www.elvenezolanohouston.com
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