CÚCUTA.- Luego de amargarles la ‘Noche Amarilla’ a los seguidores del Barcelona (Ecuador), el Cúcuta Deportivo inicia el recorrido por la Liga del fútbol profesional colombiano. Este domingo, será el retorno a la primera categoría, luego de pasar un año como inquilino en la B. Los aficionados han puesto sus complacencias alrededor del once rojinegro y aguardan una decorosa presentación en el campeonato.
El estado General Santander se vestirá de nuevo de fiesta para recibir a los motilones y marcarles la ruta hacia el cumplimiento de objetivos. La meta propuesta por directivos, cuerpo técnico y jugadores es meterse entre los ocho grandes. Las ilusiones de los seguidores están cifradas en ver un equipo ganador y en la disputa de los primeros puestos.
La pretemporada y el cuadrangular jugado en Bogotá para alcanzar la máxima categoría dejaron buenas impresiones entre los hinchas. El seguimiento en esas dos etapas así lo demostró y las camisetas rojinegras brillaron en el estadio Metropolitano de Techo como muestra del aprecio que se tiene por la institución.
Esta semana, los fanáticos han dado señales de querer volver al estadio y se espera que el cupo (35.000 sillas) se complete. En las calles cucuteñas se respira ambiente de fútbol y el optimismo rebosa entre hombres y mujeres que lucen con orgullo la casaca motilona. Los comentarios en los corrillos apuntan a la presencia masiva para recuperar el remoquete de ‘la mejor afición del país’.
En el último año se disipó esa animosidad por varias causas. Primero, la B no llama la atención por los rivales de segunda categoría. Segundo, el club no mostró mayores contrataciones como para elevarlas a la condición de ídolos. Tercero, la desconfianza en el presidente José Augusto Cadena fue evidente. Cuarto, los resultados en el torneo no daban para pensar en el ascenso. Quinto, a nadie le gusta perder la categoría y en Cúcuta los recuerdos son tristes. Sexto, la desmotivación general. Y todas las siguientes.
De las tribunas desaparecieron los ‘trapos’ que identifican a las barras. Solo quedaron las banderas de aquellas que de verdad sienten los colores rojo y negro. Seguro, con los visitantes de primera línea reaparecerán los bombos, las trompetas, las luces de bengala, el humo (del bueno), los cánticos, los gritos, los símbolos patrios de otras naciones, las mujeres elegantes, las policías bonitas y el perro de Roque.
El cielo volverá a iluminarse, este domingo en la noche y de aquí en adelante todas las noches que el General Santander encienda las luces, para demostrarles a los colombianos cómo se vive el fútbol en Cúcuta y por qué el equipo de la frontera colombo-venezolana no puede ser de segunda categoría.
Los partidarios madrugadores encontrarán las puertas abiertas a partir de las 4:30 de la tarde. Pasarán los cordones de seguridad impuestos por la policía y se acomodarán en los graderíos a su antojo. Los que prefieren llegar más tarde, tendrán que hacer fila, desesperar por las requisas y sentarse en el espacio que queda entre un fumador y el borracho, en una esquina por donde salen y entran los vendedores de bofe, perros calientes, dulces, agua, gaseosa. Solo extrañarán la cerveza.
Atlético Junior será el encargado de medirle el aceite a la nueva maquinaria rojinegra. Rival de quilates, protagonista del campeonato, que traerá las intenciones de arrebatarles los primeros puntos a los motilones. Los ‘tiburones’ vendrán con la intención de agarrar a mordiscos a los recién ascendidos. Seguro, tropezarán con un adversario armado para triunfar en este semestre.
La Comisión de Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol determinó que en Oriental y Occidental se permitirá el ingreso de aficionados a partir de los 7 años. Los niños deben ir acompañados de un adulto y presentar la boleta. En Norte y Sur, desde los 15. Se habilitarán todas las tribunas del estadio y se abrirán 38 puertas.
Por prevención está prohibido el ingreso al estadio de embarazadas y niños menores de 7 años. Los hinchas no podrán entrar pólvora, portar objetos corto punzantes ni armas blancas, llevar alcohol, pilas A y AA y chapas de correa. Los borrachos, o con evidencias de haber consumido sustancias psicotrópicas, no podrán ingresar al estadio.
La Comisión Arbitral Nacional de la Federación Colombiana de Fútbol designó como árbitros para el partido Cúcuta – junior a Carlos Betancur (central – Valle); Paolo Benítez (primer asistente – Santander), Johan Cometa (segundo asistente– Huila), Julián Mejía (emergente– Norte), Uriel Rey (asesor arbitral).
La boletas tiene los siguientes precios:
Norte: $ 13.000
Sur: $ 13.000
Oriental alta: $ 24.000
Oriental baja: $ 20.000
Oriental niños: $ 5000
Occidental alta: $ 45.000
Occidental baja: $ 35.000
Occidental niños: $ 10.000
Visitante: $ 20.000.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
rafaelpabon58@hotmail.com
Foto: www.contraluzcucuta.co
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