CÚCUTA.- Toda vida es sagrada. Sin embargo, existe una categoría de hombres y mujeres que por la pureza de sus sentimientos y la integridad de sus acciones dejan huellas imborrables en todos que tienen la fortuna de conocerlos y son por eso, los verdaderos pilares de la sociedad. A esa categoría perteneces Tío Alberto.
Cuando mi padre fue vilmente asesinado por el ejercicio del periodismo, que García-Márquez llamó la más hermosa profesión del mundo, pero que en nuestro país está signado por las tragedia, no dudaste un segundo en ocupar su lugar y en ese momento crítico del paso de la infancia a la adolescencia, mi hermano Doni y yo, pudimos seguir contando con la figura paterna.
A tu lado terminamos de criarnos y formarnos. En nuestros corazones quedó indeleblemente impresa la impronta de tu existencia. Nos educaste con tus amables reclamos, la sabiduría con el poder de tu ejemplo, porque en ti brillaron la inteligencia, la disciplina, la honradez, la bondad y toda esa buena cualidad que el Dalai Lama reconoce como la alta espiritualidad. Fe de ello, pueden dar esas personas que estuvieron junto a Tí en ese desempeño profesional exitoso que te llevó a ser Ministro Plenipotenciario de Colombia en Venezuela entre el 2005 y el 2009, vinculado con la Cancillería durante más de 10 años, donde trabajó especialmente por las relaciones de los dos países, en el Consulado de Cúcuta en Venezuela, jefe de Planeación en Corponor y catedrático en la Universidad Libre, alto consejo para la competitividad, entre otros, cargos a los que siempre llegaste por vocación y méritos indiscutibles.
Ese corazón generoso tuyo te llevó a extender la labor formativa realizada con nosotros, tus sobrinos, prácticamente tus hijos a todas las personas de tu entorno laboral y a los queridos jóvenes en las que desplegaste tu magisterio. En reconocimiento a eso y porque al igual que mi hermano y yo solicitaban permanente tu consejo y asesoría, todos los que contigo interactuaban terminaron llamándote Tío. Hoy emprendes el camino sin retorno, no te decimos adiós querido Tío Alberto, porque como siempre y desde hace ya mucho tiempo, cada día de nuestras vidas seguirá su curso bajo tu sombra tutelar.
DONAMARIS RAMÍREZ
Alcalde de Cúcuta
Contraluz.CO Sólo Periodismo
Acompaño al Sr Alcalde y con él a su familia y a la ciudad y a la región, que consideraron a Alberto Lobo como un ciudadano ansioso de servir y cooperador en todo lo referente a lo binacional fronterizo..
Es otra pérdida, entre las muchas, que nos ha dejado este 2014,porque poseía conocimientos y era ilustrado sobre lo prioritario y las complejas circunstancias que agobian a la colectividad ubicada entre los limites colombo-venezolanos.. .