Educación
Encausarla hacia escuelas técnicas y a la universidad para formar trabajadores altamente calificados, que sirvan bien al empresariado local y que generen emprendimientos. Valorar el mérito académico.
Generar un programa de becas en el exterior, compartidas con los estudiantes, que les faciliten la especialización en disciplinas que sirvan a lo local: ingeniería civil y arquitectura; educación pública; minero energética; medio ambiente y saneamiento; planeación urbana; políticas públicas; economía; administración pública; entre otras. Se deben crear 50 becas por año en un programa de formación de 500 Doctores, PhD y posgrados en los próximos 10 años. Este programa debe ser paralelo a los programas actuales.
Formación de maestros. Buscar los talentos más competentes y estimular su capacitación a los actuales. Ojalá todos fueran expertos en lo que enseñan. Se debe fortalecer el respeto por el educador, hoy vulgarizado y en muchos casos subestimado incluso por los padres de los educandos.
En la universidad no deben funcionar con independencia de la política y estas deben estar articuladas con el empresariado local y las políticas públicas del Estado.
Desarrollo económico
Norte de Santander debe hacer un esfuerzo serio en analizar los problemas económicos que afronta y concentrarse en tres temas básicos para impulsarlo, que serían: infraestructura vial y aérea; potencial minero energético, y desarrollo rural.
Esto debe estimular el desarrollo económico en general, fomentando el comercio local y de exportación a otras regiones colombianas y al exterior, quitando la dependencia del mercado venezolano, que seguirá siendo una oportunidad. Tener una buena infraestructura de trasporte multimodal y centros de acopio, bajo una organización eficiente, ayudará a la competitividad, que tanto necesita esta región alejada de puertos. Deberá desarrollarse una buena logística que evite las demoras en el cargue y descargue de mercancías, minerales y bienes.
Norte de Santander puede construir su aparato productivo propio, fuerte y que pueda crecer, no obstante estar a 800 kilómetros de los puertos del Atlántico. Claro, si hay la voluntad política y el emprendimiento de los nortesantandereanos.
Hay una prioridad: integrar a Cúcuta con los puertos marítimos del Atlántico en doble calzada. La carretera Cúcuta- Sardinata- Ocaña es una prioridad modernizarla con viaductos en una primera fase, para disminuir los tiempos de tránsito y evadir las zonas inestables.
La carretera Cúcuta- Tibú – El Tarra- La Mata- Ruta del Sol, es fundamental para resolver el problema socio económico de la región de El Catatumbo.
Estas dos vías son claves para un desarrollo rural moderno y empresarial, que sostenga a nuestros empresarios campesinos en el campo y apoyados por el Estado, en lo técnico y financiero.
Marca región
Es fundamental, hoy en el mundo globalizado que tenemos, conocer con exactitud las fortalezas de los países y sus regiones, para dirigir los programas de desarrollo económico hacia atraer inversión productiva en las diferentes posibilidades que tenga la región.
Los nortesantandereanos no debemos dudar de nuestras capacidades humanas y fortalezas de nuestra geología y geografía, que nos ofrecen todas las posibilidades de desarrollo, si nos concentramos en un trabajo bien planeado, dirigido y ejecutado, para asegurar sus resultados. Por esto es necesario buscar desde nuestra iniciativa, articularnos mejor con los programas nacionales de proyección de nuestra región.
Es necesario identificar la oferta de productos nuevos que puedan posicionarse en los mercados nacional e internacional y atraer inversión en estos sectores productivos.
Las crisis de frontera
Creo, con todo respeto por las autoridades de gobierno locales, que los nortesantandereanos no sabemos atacar las coyunturas y las crisis económicas en nuestra tierra. Esta es una de las razones que nos mantienen mirando para el infinito (todo el tiempo para el Oriente, que aunque es una posibilidad), como si no existiera el mundo.
Venezuela es una frontera natural, es un país que en el pasado soportó nuestro comercio local y un destino importante para nuestro comercio nacional. Pero hoy es necesario reconocer que es un país diferente, es un modelo político y económico que cambió hace más de 15 años y no ofrece la capacidad de un comercio robusto con Colombia.
Es indispensable generar una cultura de producción industrial, empresarial y de servicios. El departamento necesita con urgencia incrementar su comercio y los productos de exportación. Debe tenerse en cuenta que hoy el consumidor es global y por ello se debe balancear lo nacional con lo internacional.
No debemos seguir pensando en lo mismo todo el tiempo, es necesario cambiar. Claro que es necesario cambiar, abrir los ojos, sobre todo los ciudadanos que sufrimos la situación económica, especialmente los más pobres.
¿Para qué seguir perdiendo tiempo, apoyando o vendiendo el voto por los viejos modelos y las mismas promesas que nunca son cumplidas cuando estas personas bien identificadas que están, llegan al poder? y además porque nos han demostrado su incompetencia e incapacidad para gobernar. Solo llegan por los intereses que los apoyan y mantienen.
No es difícil, queridos paisanos, no es difícil, emprender un nuevo rumbo, progresista, integrador, de apertura hacia nuevos horizontes, solo se requiere voluntad, esfuerzo de todos, creer en nuestras fortalezas y reconocer que el mundo es mas allá de nuestros cuatro puntos cardinales, hacia todos ellos debemos enfocar nuestro trabajo. Esto no es de solo liberales, ni de conservadores, ni de izquierda ni derecha, debe ser un propósito general de todos.
Que el 2015 nos traiga este regalo de cambio. Feliz año, amigos.
Segundo Antonio González
Consultor en el sector energético
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